La Gran Vía, las pasadas Navidades
La Gran Vía, las pasadas Navidades - abc

El Ayuntamiento de Madrid matiza ahora que el cierre definitivo de la Gran Vía será en junio

El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible informa de que podrán continuar entrando vehículos privados hasta que se haga APR única en verano

MadridActualizado:

El miércoles pasado no había dudas ni para el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible ni para los medios de comunicación que se hicieron eco de sus declaraciones en Onda Madrid (minuto 39). El periodista Miguel Oliver, jefe de la sección Madrid en ABC, pregunta: «¿Ese corte ya va a ser prácticamente definitivo después de las Navidades?». Calvo contesta: «Exactamente. No tendría mucho sentido reabrir la Gran Vía al tráfico después de Navidad para empezar las obras un mes después». Hoy, tras la celebración de la Junta de Gobierno y tras el revuelo mediático, José Manuel Calvo ha matizado ante los medios de comunicación que las restricciones al vehículo privado a partir de enero, cuando comienzan las obras de remodelación, serán parciales. El cierre definitivo, ha rectificado, llegará a partir de la puesta en marcha de la APR única, prevista para junio.

«Nuestro objetivo es enlazar una gestión que tiene que ver con el cierre al tráfico de las Navidades con lo que viene a ser las restricciones de movimientos de vehículos, no tanto de un tipo de vehículos, sino de movimiento de vehículos, ya que se perderá un carril a medida que vayamos desarrollando la obra», ha especificado el concejal. El martes determinó que se mantendría «la estructura (de las Navidades) para que puedan a empezar a operar las empresas que harán la obra».

«El protocolo en Navidad, que está gestionando el Área de Medio Ambiente, va a ser similar al del año pasado y el protocolo específico de gestión de las obras, lo explicaremos a medida que se vaya definiendo. Las restricciones en todo caso se pondrán en marcha cuando se inicie la APR, no con el inicio de las obras de Gran Vía», ha detallado este jueves.

Calvo, ante las reiteradas preguntas de los periodistas para dejar claro cómo va a quedar la Gran Vía al tráfico rodado privado a partir de diciembre, ha destacado que hay tres cuestiones a distinguir: «Una es la apertura a los peatones durante las Navidades, ampliando las aceras, tomando un carril en cada uno de los sentidos. Esto es una actuación pactada con comerciantes y vecinos y será muy similar a la que se hizo el año pasado. Creemos que en su mayoría los madrileños y madrileñas están encantados con esta actuación. Otra será la que se desarrolle a medida que vaya avanzando la obra, que entendemos que como estructura general será similar a la que se plantee en Gran Vía, que luego tendrá sus especificidades. Todo esto no tiene nada que ver con la gestión de entrada y salida de vehículos. Será cuando se ponga en marcha la APR, que como ha anunciado Medio Ambiente está prevista para junio».

«Las restricciones tendrán que ver con el uso del espacio público disponible exclusivamente. Como pasa en cualquier obra, quitémosle trascendencia», ha zanjado.