Entrevista

«La arquitectura de Madrid es un caso de éxito ante el mundo: siempre sale airosa»

ABC entrevista a José María Ezquiaza, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), con motivo de la XIII Semana de la Arquitectura que arranca hoy

 «La arquitectura de Madrid es un caso de éxito ante el mundo: siempre sale airosa»

La arquitectura es una experiencia «para ser vivida». José María Ezquiaga (Madrid, 1957) cree que eso no siempre sucede. Antes de que arranque la XIII Semana de la Arquitectura, el decano del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), expresa en ABC su deseo de que quienes se acerquen a las visitas a edificios, exposiciones y conferencias que tendrán lugar en la capital lo hagan «sin la mirada rápida del turista». Entre hoy y el próximo 9 de octubre los madrileños están llamados a «descubrir» su propia ciudad.

—¿Tiene motivos Madrid para celebrar esta cita?

—Madrid tiene problemas urbanísticos por resolver, pero no soy pesimista. Vista con perspectiva histórica, es un caso de éxito a ojos del mundo. Siempre ha salido airosa en cada una de sus transformaciones. Lo hizo durante su industrialización, después en su reconversión al sector servicios y ahora hacia la nueva economía. Un signo de las grandes urbes, como Nueva York que es la ciudad invitada de esta edición.

—Pero, ¿qué tiene eso de singular frente a otras ciudades?

—Madrid puede confiar en el impulso de sus ciudadanos para enfrentarse a nuevos retos. La ciudad compromete personalmente a quienes viven en ella. Hay un creciente orgullo de ser madrileño aunque aún no hemos llegado al nivel de sentimiento de pertenencia que tienen, por ejemplo, los barceloneses con su capital. Debemos avanzar, pero no desde la nostalgia.

—¿Cómo se puede conjugar el respeto por lo histórico y la sed cambio?

—La clave es preservar el entorno, el paisaje urbano, pero adaptando su uso a las necesidades actuales de la ciudadanía. Mantener la escala, los volúmenes pero, sobre todo, no tomar decisiones sin tener en cuenta la vida en el espacio público, que es un aspecto envidiado en el resto del mundo. Defender nuestra historia es lo más inteligente. Su peso no es una carga para el futuro.

—¿Cree que la arquitectura tiene el reconocimiento de las instituciones?

—Muchas veces se confunde a la arquitectura con la construcción. No necesita de subastas ni concursos. Lo que necesita es talento y plantear preguntas a las generaciones futuras. La buena arquitectura se agiganta con el paso del tiempo.

—¿Qué debe reivindicar en su semana?

—Una forma de verla diferente. No con la mirada rápida del turista. Debemos ir a ver un edificio como vamos a un restaurante a experimentar la alta gastronomía. No es solo alimentarse, es una sensación. Disfrutando de ella, podremos ser más exigentes en el futuro.

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