Ángel Garrido, tras la entrevista a ABC, en la Asamblea de Madrid
Ángel Garrido, tras la entrevista a ABC, en la Asamblea de Madrid - JAIME GARCÍA
ENTREVISTA

Ángel Garrido: «Yo no juzgo a Cifuentes. Todos cometemos errores»

Cree que a su partido aún le queda tiempo para «recuperar» a los votantes de cara a 2019. Su fórmula, dice, será aplicar los principios del PP: «Gestión y libertad»

MADRIDActualizado:

Le ha tocado la ingrata tarea de ser el candidato a suceder a Cristina Cifuentes como presidente regional de Madrid tras el doble escándalo del máster y el vídeo. Ángel Garrido, fiel a si mismo, se entrega a ello con empeño, y promete no ser «ni interino ni transitorio» por respeto «a mí y a los madrileños». Quiere aprovechar a fondo el tiempo que le queda al frente del Ejecutivo regional porque, recuerda, «es el 25 por ciento del mandato; sería poco presentable decir a los ciudadanos que vamos a dedicar un año a la interinidad».

—Aunque Cristina Cifuentes siempre aseguró haber hecho el máster, al final la jueza la investiga por cohecho y falsedad documental...

—Cristina Cifuentes ha decidido voluntariamente situarse fuera de la política y la vida pública. Hoy es una ciudadana que, como todos, cuenta con la presunción de inocencia. Estoy convencido y confío en que todo este asunto se resuelva cuanto antes y sin ningún tipo de problema para ella.

¿Esta es la etapa más dura que ha tenido que vivir en política?

Sí, sin duda, sí, sobre todo en lo personal. Lógicamente, a mí no me hubiera gustado llegar aquí así ni por estas razones, porque haya tenido que dimitir mi presidenta, sino también mi amiga Cristina Cifuentes. Ha sido, en lo personal, muy duro.

¿Cree que se la ha tratado injustamente?

Creo que ha sido francamente innecesario parte de lo que ha ocurrido. Es triste que una buena política y una buena presidenta de la Comunidad de Madrid se haya tenido que ir por algo que es absolutamente ajeno a su gestión y a su capacidad política, y por tanto es doblemente doloroso. Sí creo que ha sido todo bastante injusto y muy duro para ella personalmente.

«El escrutinio al que estamos sometidos últimamente los políticos es difícil de soportar»

¿Está defraudado por los hechos que la han conducido a la renuncia?

No, no, no, en absoluto estoy defraudado con ella. Creo que en lo profesional, que es la parte que ahora tendría que juzgar como político, ha hecho un trabajo extraordinario por la Comunidad de Madrid; si estamos donde estamos ha sido por tres años de trabajo muy intensos. Y en lo personal, Cristina es una persona absolutamente excepcional, generosa, entregada a sus amigos, es todavía mejor persona que política.

Pero algunas de sus actuaciones no han sido correctas

Eso le corresponde juzgarlo a los demás, yo no lo voy a hacer. Todos en esta vida cometemos errores, y hacemos cosas de las que seguramente pasados los años nos arrepentimos, o hubiéramos querido hacerlas de otra manera. Seguramente el escrutinio al que estamos sometidos últimamente los políticos es difícil de soportar. Va a haber que empezar a crear políticos desde una incubadora, y vigilados las 24 horas del día para que no tengan ninguna pequeña mácula ni siquiera de comportamiento personal, y eso es llevar las cosas al absurdo.

Usted lleva casi 30 años en política, es un currante

Sí, Llevo afiliado al PP 27 años , y estuve 3 antes en el CDS de Adolfo Suárez. A mí me gusta la palabra currante, no está mal que a un político se le defina así. Nací además en Vallecas, un barrio obrero.

¿No le molesta que le califiquen como candidato por descarte?

Yo no era el candidato elegido, porque obviamente estaba la presidenta, Cristina Cifuentes. Una vez elegido, y dado que he sido sometido a un escrutinio y una valoración extrema por todos, no creo que haya sido el descarte sino una opción razonable. No me siento en absoluto ofendido; creo que el PP tenía una papeleta complicada, elegir al sucesor de una muy buena presidenta con un carisma excepcional.

«El carisma está muy bien, pero yo creo mucho en el liderazgo colectivo, en los proyectos»

¿Con carisma se nace, o se puede hacer?

Hay personas que nacen con carisma, que son muy especiales casi desde el principio. Lo que es muy importante en la vida es corregir errores; además del carisma, que puede estar bien y afecta al liderazgo personal, yo creo mucho en el liderazgo colectivo, en los proyectos. La política no es una profesión, pero hay que ejercerla con profesionalidad, y eso se mejora con el tiempo y el trabajo.

Ha estado llevando el peso del Gobierno estos tres años ¿En qué va a cambiar el día a día del presidente?

Cambia en un sentido: ahora la última decisión me corresponde a mí, y eso es una responsabilidad que hay que ejercer. En cuanto al ritmo y la intensidad de trabajo, no va a cambiar nada porque todo el gobierno está entregado a esta tarea. Y la perspectiva tampoco va a variar, porque la consejería de Presidencia que he ocupado es muy transversal, y en ese sentido sí que conozco casi todos los asuntos relevantes que hay en la Comunidad.

¿Ciudadanos le califica como «presidente interino» ¿Es un intento de descafeinar su papel?

No voy a ser un presidente interino, ni transitorio; voy a ser un presidente, no sólo por mi, que hay que tenerse respeto uno mismo, sino por los madrileños. Lo que queda es un año, el 25 por ciento del tiempo de legislatura; creo que sería poco presentable decir a los ciudadanos que vamos a dedicar un año a una interinidad y a dejar pasar el tiempo. Muy al contrario, anuncio que este va a ser un año de vértigo de cosas por hacer.

«Ciudadanos está en una fase de ebullición y burbujeo, no es un partido consolidado en su ideología»

¿Por ejemplo?

Tenemos la rebaja de impuestos, los planes de reforma de hospitales públicos, la Ley de Víctimas del Terrorismo, dos proyectos de ley de regeneración democrática ... va a ser un año muy productivo.

¿Quiere demostrar algo este año?

A mi me gustaría demostrar que he sido un buen presidente y he dejado la Comunidad algo mejor que como la encontré. Creo que cuando terminas tu periodo, tienes que haber hecho dos cosas: dejar menos problemas que los que te encontraste, y dejar la sociedad un poco más cohesionada: en lo social, en lo económico, en lo cultural, con más igualdad de oportunidades. Si termino habiendo hecho eso, me sentiré muy satisfecho.

¿Le ha puesto alguna condición Ciudadanos para apoyar la investidura?

No, una vez que mi partido me nombró, hablé con Ignacio Aguado, le solicité formalmente su apoyo, y me dijo que me lo daría. La relación es buena: desde el principio lo ha sido.

Pero ellos parecen querer distanciarse ...

Ciudadanos es un partido que está en fase de gestación, no tiene todavía un poso ideológico... está en ese proceso extraño en que en algunas cosas quiere imitar al PP y en otras quiere hacer que se distancia. Eso le lleva en ocasiones a hacer copias de proyectos del PP. Está en esa fase de ebullición y de burbujeo, y hoy por hoy no es un partido sólido ni consolidado en su ideología, sus principios y valores; es todavía un «tótum revolútum» y tiene que hacerse. Está en la oposición, y eso le da una cierta ventaja, no tiene que gobernar y no tiene que ser pragmático. Pero creo que está todavía por formarse.

¿Un año será suficiente para que el PP recupere la confianza de los votantes, después de todo lo vivido?

Creo que sí, porque las encuestas que hemos tenido en relación con el tema el Dos de Mayo demostraban que, en este momento y esta coyuntura tan dura, con un problema muy serio y la dimisión de la presidenta, las expectativas no son las que quisiéramos pero no eran un absoluto desastre, ni muchísimo menos. Creo que estamos a tiempo de recuperar esa confianza.

¿Cómo hacerlo?

Como lo hemos hecho siempre, con el mejor aval del PP, una buena gestión: seguir creciendo, seguir creando empleo, seguir mejorando los servicios públicos. Con eso, cuando llega la hora de votar, no de responder encuestas, uno valora si vive un poco mejor que antes o no, y también valora qué podía pasar con los que llegaran. Yo creo que cuando eso ocurra, la gente se dará cuenta de que la única garantía de seguir mejorando es el PP, porque lo otro es o la izquierda, o la extrema izquierda, o un Cs que nunca sabremos qué va a hacer después con su voto.

¿De los otros partidos, cuál es el principal enemigo del PP?

No tenemos enemigos: tenemos adversarios políticos. Competimos en un marco que es claro, un centro derecha moderado, europeo, y ese es nuestro escenario. Los que tienen que competir con nosotros son ellos. Más concretamente Ciudadanos, que está también en ese espectro del centro derecha, pero que honestamente creo que está más cerca de la izquierda, por sus votaciones. Aquí en Madrid, está bastante escorado a la izquierda.

Ha adelantado que habrá pocos cambios en su gobierno

Pocos, si, porque creo que el hecho de que yo haya sido elegido como candidato es por una percepción, del partido pero también de los ciudadanos, de que se han hecho las cosas bien. Por lo tanto, no procede hacer muchos cambios. Algún retoque habrá, pero básicamente va a haber continuidad, porque creo que cuando se está trabajando bien, no hay por qué hacer una revolución.

¿Es consciente de que esta es su gran oportunidad en política?

De verdad que lo veo como una responsabilidad, y no como una oportunidad. Yo he disfrutado muchísimo trabajando en política, como concejal y también como consejero, y espero poder hacerlo también como presidente. Es verdad que la política cada día es un poco más difícil, y empieza a resultar arduo disfrutar de la política, porque creo que hay cosas ajenas que se entremezclan, y exigencias que no creo que tengan mucho que ver con el ejercicio de la política que lo ponen más complicado. Pero he disfrutado siempre y lo voy a seguir haciendo. Lo considero una responsabilidad que intentaré ejercer como siempre he hecho, con trabajo y tratando de responder...