El presidente Alberto Núñez Feijóo con la secretaria xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas
El presidente Alberto Núñez Feijóo con la secretaria xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas - EFE

La Xunta prevé aprobar a mediados de año el plan básico autonómico

El documento será la guía que regirá el urbanismo de los pequeños concellos

SantiagoActualizado:

La Xunta prevé aprobar «a mediados de año» el conocido como plan básico autonómico, el documento que actuará como guía para que los concellos de menos de 5.000 habitantes puedan aprobar sus propias normativas urbanísticas. El anuncio lo realizó este viernes el presidente de la Xunta en el marco de una jornada técnica celebrada en Santiago sobre este instrumento, que acompañará a la nueva ley de ordenación del territorio y que sustituirá las normas vigentes desde 1991 en más de 219 municipios de estas características.«Galicia tiene un gran activo que es el territorio y que conviene ordenarlo», defendió Alberto Núñez Feijóo.

Según el mandatario autonómico, el objetivo del Gobierno gallego es lograr que la ordenación urbanística del territorio se adapte «al siglo XXI» para favorecer al mismo tiempo «el crecimiento» económico sin descuidar el paisaje, «uno de los grandes activos» de la Comunidad. En este sentido, Feijóo quiso hacer un llamamiento a la implicación de «toda la sociedad gallega» y solicitó a los técnicos municipales de urbanismo que realicen las aportaciones que consideren oportunas al plan básico autonómico.

Para el líder del Ejecutivo gallego, una de las metas de este instrumento debe ser revertir la idea de que Galicia avanza a «dos velocidades»: por un lado el Eje Atlántico y el ámbito urbano, y por otro la Galicia rural. «Tenemos mucho que hacer para avanzar acompasadamente, porque sabemos que hay una Galicia que avanza con más intensidad que la otra», manifestó.

Coste de los servicios

Tras recordar que este plan afecta a todos los asentamientos de población de la Comunidad, que suponen más de la mitad del total de España, Feijóo reiteró la importancia de que la dispersión poblacional sea tenida en cuenta en la reforma del modelo de financiación autonómica. «Si alguien quiere obviar que es lo mismo prestar los servicios públicos en la mitad de núcleos de población que en sitios concentrados, es que no habla en serio», concluyó.