Parcelas desocupadas en el polígono da Sionlla, en Santiago de Compostela
Parcelas desocupadas en el polígono da Sionlla, en Santiago de Compostela - MIGUEL MUÑIZ
LEY DE IMPLANTACIÓN EMPRESARIAL

Suelo gratis durante el primer año para ayudar a implantar industrias

El Parlamento abordará este mes la ley con la que la Xunta quiere plantar cara a la deslocalización hacia el país luso

Se pretende ayudarlas en los inicios para que puedan afrontar otros gastos como la edificación de la nave

SantiagoActualizado:

Mientras en los polígonos industriales gallegos promovidos por la Xunta quedan aún disponibles alrededor de 1,7 millones de metros cuadrados, en los últimos años han sido muchas las compañías que han preferido instalarse en Portugal. La fuga de empresas atraídas por las facilidades del país vecino en los trámites burocráticos, y también por una mano de obra más barata, lleva tiempo preocupando al Gobierno gallego, que a partir de octubre lanzará la segunda fase de su ofensiva para intentar retener industria en la Comunidad y atraer inversiones. Lo hará a través de la Lei de Fomento de Implantación Empresarial en Galicia que, entre otras medidas, ofertará a las empresas el suelo de forma gratuita durante el primer año.

La idea, explica el director del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), Heriberto García, es ayudar a las compañías que están empezando su actividad. Para echar a andar un proyecto es necesaria una importante inyección de capital —construcción de naves, contratación de trabajadores, compra de materiales— pero a menudo los beneficios tardan en llegar. Por este motivo, la Xunta esperará un año para empezar a cobrar por el suelo y durante los cuatro siguientes la empresa no tendrá que abonar tampoco los intereses. Además en aquellos proyectos que la Administración considere singulares y estratégicos, porque suponen una importante inversión o generan numerosos puestos de trabajo, los plazos serán más generosos. «Habrá tres años de carencia y cinco años sin pagar intereses», indica el director del IGVS.

La nueva ley, que culminará su tramitación parlamentaria a lo largo de septiembre, supone en materia de suelo industrial un nuevo espaldarazo para deshacerse del stock acumulado en los años previos a la crisis económica y luchar contra la deslocalización. En 2015, el Ejecutivo de Feijóo lanzó una política de descuentos de hasta el 50% en algunas parcelas para animar a la compra. Desde entonces ha logrado vender más de 863.000 metros cuadrados, en los que ya se han implantado 32 empresas y otras 182 están en proceso de poder hacerlo. Pero todavía quedan 1,7 millones de metros cuadrados. «Con la crisis se cerraron muchos negocios y las empresas que necesitaban instalaciones las encontraron a buen precio y ya construidas», señala Jesús Asorey, presidente de la Cámara de Comercio de Santiago.

La Consellería de Economía e Industria ha mantenido esta semana reuniones tanto con las Cámaras de Comercio como con la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) para presentarles la nueva ley y recabar sus aportaciones. «La política de suelo industrial no estaba de acorde con los tiempos», señala Asorey, que valora la rebaja de precios impulsada por la Xunta. El presidente de la Cámara compostelana también aplaude otra de las iniciativas que se pondrán en marcha. Hasta ahora, cuando la administración autonómica —que posee entre el 60 y el 70% de los polígonos industriales— quería construir un nuevo parque empresarial la legislación la obligaba a desarrollarlo completamente. De este modo, se urbanizaban importantes extensiones de terreno, que a menudo quedaban abandonadas. Desde octubre podrán desarrollarse parcialmente, según la demanda existente. Además, la Xunta creará un censo de suelo empresarial, que se registrara todo el disponible, ya que no dispone de datos actualizados desde el año 2010. También ayudará económicamente a los ayuntamientos que quieran desarrollar parques pero no cuentan con fondos necesarios y les cobrará en especie, mediante la cesión de alguna de las parcelas resultantes.

Reducción de trámites

Pero el precio de las parcelas no es la única causa de la deslocalización hacia el país vecino. «En Portugal, tu llegas y en un solo día solventas todo el papeleo para ciertas empresas», indica Jesús Asorey. La Lei de Fomento de Implantación Empresarial trata de agilizar los trámites burocráticos y los plazos. «Con carácter general, el desarrollo del suelo empresarial se simplificará y será una realidad en la mitad de tiempo», subraya el director del Instituto Galego de Vivenda e Solo. La Xunta deberá convencer a los ayuntamientos para que se impliquen en el proceso y está en conversaciones con la Fegamp para que recorten sus plazos de concesión de licencias y den facilidades a las empresas acometiendo rebajas fiscales.

En el intento de simplificar los trámites administrativos, desde la Cámara de Comercio de Santiago se destaca la puesta en marcha de una ventanilla única. «Podrás entregar todo el papeleo un único día en un sólo punto y todas las consellerías implicadas deberán responder al mismo tiempo», explica Jesús Asorey. El presidente del ente cameral confía en que de este modo se eviten situaciones esperpénticas. «Te llegaba, por ejemplo, una licencia de Medio Ambiente, pero mientras esperabas por otra, la primera caducaba», relata. Esta medida está pensada para el desarrollo de proyectos mineros, eólicos o forestales en los que la nueva legislación se detiene especialmente. Las Cámaras demandan que llegue también a otras actividades empresariales.

Pese a los avances, Asorey cree que las facilidades que ofrecerá la administración gallega para la implantación de empresas todavía no están a la altura de las que ha puesto en marcha el Gobierno luso a lo largo de los últimos años. «Portugal lleva tiempo haciendo servicios a la carta y aquí vamos a empezar a ver si somos capaces», considera el presidente de la Cámara compostelana. El ente espera realizar aportaciones a la nueva norma en los próximos días. En la Confederación de Empresarios están también analizando la propuesta.