El secretario provincial del PSOE en La Coruña, Julio Sacristán
El secretario provincial del PSOE en La Coruña, Julio Sacristán - PSdeG

El PSdeG da marcha atrás y aborta su moción de censura en Coristanco

Los populares habían dejado en manos socialistas el cambio del gobierno local

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No habrá moción de censura en Coristanco con PSOE y PP yendo de la mano. Es lo que se desprende de la reunión de la ejecutiva provincial socialista mantenida ayer, que se prolongó por espacio de tres horas, y en el que —según confirmaron a ABC fuentes socialistas— una mayoría de sus miembros se manifestaron abiertamente en contra de valerse del indispensable respaldo de los seis concejales populares para investir como alcalde al único edil socialista e impulsor de la moción, Abraham Gerpe.

De este modo, la mayoría de la ejecutiva se alinea con los tres precandidatos a la secretaría xeral del PSdeG, opuestos a este acuerdo con el PP, y con el sentir de la gestora gallega, que trasladó su parecer por cauces internos. Sin embargo, deja en una complicada posición al líder provincial, Julio Sacristán, que respaldaba la operación por entender que en Coristanco concurrían «circunstancias excepcionales» para impulsar un cambio en el gobierno en minoría que encabeza Amancio Lavandeira (Terra Galega).

Al término de la reunión no se realizó ninguna comunicación pública de la decisión adoptada, porque según otras fuentes oficiales del partido «primero se quería hablar con nuestra gente de Coristanco». Previsiblemente hoy se oficializará la renuncia a esta moción, que arrojaba a la opinión pública una inédita imagen de PSOE y PP votando juntos para destituir a un alcalde de otro partido y coprotagonizar un gobierno. La presión en las horas previas a la reunión de la ejecutiva provincial se había elevado exponencialmente, tras pronunciarse de manera contundente Gonzalo Caballero, Juan Díaz Villoslada y Xaquín Fernández Leiceaga contra la censura, una operación que dejaba en evidencia el famoso «no es no» con el que Pedro Sánchez simbolizó el rechazo a pactar con el PP. La presidenta de la gestora, Pilar Cancela, dejó entrever en la tarde de ayer en las redes sociales que no se avalaría el acuerdo. De nada sirvió que Sacristán asegurara que no habría contrapartidas para los populares en este recambio en el gobierno. Llegó incluso a afearle a Leiceaga su «desconocimiento» de los pormenores de esta iniciativa. Pero acabó perdiendo el pulso. El cordón sanitario al PP se impuso al acuerdo.

El PP, de perfil

La decisión de los socialistas coruñeses se producía un par de horas más tarde de que el PP, que inicialmente parecía el actor más reacio a autorizar la operación, se diera un margen para estudiarla con detenimiento y derivara así al PSdeG la responsabilidad de seguir adelante con la moción. La postura del presidente provincial, Diego Calvo, había sido de cierto escepticismo en los días previos, ya que este movimiento del partido local no había sido previamente consultado con la dirección, que tampoco era especialmente favorable a entregarle en bandeja una alcaldía al PSdeG. El portavoz popular en Coristanco, Antonio Pensado, se reunió ayer con sus superiores orgánicos en la sede provincial para explicarles las causas de su apoyo a la moción socialista, y explicó a Diego Calvo que todos los partidos de la oposición local «están dispuestos a un gobierno sin siglas», en el que se anteponen «los vecinos» a los intereses particulares.

Malestar

La cúpula del PP provincial se había dado unos días para analizar los pormenores de la operación, ya que existe un malestar latente con los socialistas coruñeses desde el inicio de la actual legislatura municipal. El PP entiende que el PSdeG estaba pidiéndoles un gesto de buena voluntad que este partido no tuvo con los conservadores en concellos como Miño, Sada o Fene, donde fue el más votado e intentó alcanzar sin éxito acuerdos razonables para ostentar el gobierno. Con el carpetazo dado por el PSdeG a su propia moción se acaba el misterio.