Terreno arrasado por el fuego en el municipio de Verín - BRAIS LORENZO/EFE
Estabilizado

El primer gran incendio del verano se lleva más de 1.300 hectáreas en Verín

Las llamas rozaron dos viviendas en la parroquia de Queirugás y saltaron a la A-52, obligando a cortar el tráfico. Ángeles Vázquez apunta a la clara intencionalidad: «Comenzó en el sitio adecuado para que tirara muchísimo»

SantiagoActualizado:

Apenas quince días después, el fuego volvió este jueves a golpear a la comarca de Verín, devorando más de mil hectáreas en sus primeras siete horas y arrasando una superficie total estimada provisionalmente en 1.360 hectáreas que hacen de este foco el primer gran incendio de esta campaña en Galicia y el sexto de mayor tamaño registrado en el conjunto estatal en lo que va de 2017.

Con el fuego ya perimetrado, y con la situación de riesgo 2 desactivada desde poco después de la una del mediodía de ayer por la ausencia de riesgo para las casas, el alcalde de Verín, Gerardo Seoane, respiraba más aliviado, después de una noche difícil en la que las llamas llegaron a rodear dos viviendas en la parroquia de Queirugás, y de una tarde caótica, con momentos de pánico en la A-52 y en la N525. El fuego, que cruzó al municipio de Vilardevós, amenazó también un campo de golf y un restaurante en Vilamaior de Val, aunque finalmente, el trabajo del dispositivo antiincendios (con medios de la UME y del Ministerio que reforzaron el despliegue autonómico) permitió evitar daños.

Dieciocho helicópteros, nueve aviones, 51 motobombas, 79 brigadas, 41 agentes, seis palas, cinco técnicos y hasta 700 efectivos participaron en las tareas de extinción, según apuntó ayer la conselleira de Medio Rural, que subrayó el rápido despliegue de medios, realizado en «ocho minutos» desde la recepción del aviso. «A las once de la noche había medios para parar un tren», reconocía el alcalde, quien horas antes apuntaba carencias en las labores de vigilancia. «Está claro que la vigilancia no funciona. Es conveniente pensar en algún sistema de intervención inmediata para que el fuego no se propague, porque después es incontrolable», indicaba Seoane. Durante la misma jornada, el dispositivo de extinción atendió en la Comunidad 21 incendios, once de ellos en la provincia de Orense, que pudieron quedar apagados en el mismo día.

Ayer, tocaba recuperar el suministro de luz y reflexionar sobre la problemática que, verano tras verano, hace estragos en este punto de la provincia de Orense. Gerardo Seoane apuntaba a una necesaria reflexión sobre el modelo de explotación del monte, señalando la proliferación de plantaciones comerciales de pino, grandes consumidoras de agua en un valle afectado por la sequía, como factor de riesgo, sin olvidar otras razones capitales: fundamentalmente la falta prolongada de lluvias, la orografía del terreno y un régimen cambiante de vientos, que favorecieron una vertiginosa propagación de las llamas declaradas a las 16.30 horas del jueves en las proximidades de la ermita de Os Remedios.

«Evidentemente hablamos de incendios complicados. Cada vez contamos con más medios patrullando los montes, pero hay personas que por motivos que no alcanzo a comprender se empeñan en plantar fuego, con premeditación y alevosía, en las horas en las que se aproxima la retirada de los medios aéreos», apuntó a su vez Juan Manuel Jiménez Morán, portavoz del PP local y alcalde de la localidad durante la ola de incendios de 2006. Jiménez Morán destacó la «diligencia» del despliegue y censuró el uso político del fuego, en referencia al llamamiento realizado ayer por la CIG a los alcaldes de Verín, Riós, Vilardevós, Castrelo do Val, Monterrei, Cualedro, Laza, Oímbra, A Gudiña y A Mezquita para convocar una «movilización popular» con la que reclamar una «política de limpieza y reordenación del monte inexistente».

Cerco al incendiario

La conselleira de Medio Rural de la Xunta, Ángeles Vázquez, destacó ayer la «gran riqueza forestal» afectada, principalmente en montes bien gestionados, con repoblaciones de pino y castaño acometidas en 2005 y 2009, y apuntó con claridad a la «intencionalidad» de este fuego. «Comenzó en el sitio adecuado para que tirara muchísimo, en una pendiente y a favor del aire, a un lado además de unas impresionantes zonas repobladas de pinos y castaños», advirtió la conselleira durante su visita a la zona. Vázquez insistió en el llamamiento a la colaboración ciudadana en la denuncia y localización de incendiarios.