El cambadés, en el banquillo de los acusados
El cambadés, en el banquillo de los acusados - EFE

Oubiña, salpicado en un operativo contra el tráfico de drogas un año después de abandonar la cárcel

Fue detenido y puesto en libertad en Cambados. El capo abandonó la prisión en marzo del pasado año

SantiagoActualizado:

Los históricos capos gallegos vuelven a estar en el punto de mira tras años entre rejas cumpliendo condena por usar las costas gallegas para introducir droga en Europa. Esta semana, Manuel Charlín fue brutalmente atacado en su vivienda de Vilanova por una banda con «acento sudamericano» que portaba recortadas y bates. La misma mañana del atraco, el narcotraficante gallego Laureano Oubiña fue detenido y rápidamente puesto en libertad por agentes de la Guardia Civil de Oviedo.

Un día después de este arresto, fuentes cercanas al caso han indicado que el cambadés permanece investigado en el marco de la «Operación Matta» contra el tráfico de drogas, en la que a finales de 2017 fueron detenidas 18 personas en Asturias y tras lo que se consideró desarticulada una organización dedicada a la introducción y distribución de cocaína y hachís en el Principado. Las mismas fuentes han explicado que, tras prestar declaración en el cuartel de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) y practicarse las diligencias oportunas, Laureano Oubiña quedó en libertad sobre las 13,30 horas del mismo miércoles en calidad de investigado.

La Guardia Civil de Oviedo desarticuló el pasado mes de noviembre una organización criminal dedicada a la introducción y distribución de cocaína y hachís en la provincia de Asturias, liderada por uno de los miembros del 'clan de los Mercheros'. De hecho, fuentes del Instituto Armado han recalcado que esta operación «abierta hace meses» por tráfico de drogas, que procedía de la zona de Arousa, «no estaba cerrada» y enmarcan la detención del narcotraficante gallego Laureano Oubiña en «coletazos» de la misma.

18 detenidos

El balance final de esta operación en diciembre de 2017 fue de 18 detenidos en Gijón, Siero, Oviedo, Lugones, Grado, Avilés y Piedras Blancas de los cuales doce fueron enviados a prisión con fianzas de oscilan entre los 35.000 y los 250.000 euros. Además, se practicaron 11 registros domiciliarios a lo largo de la geografía asturiana, en los que se incautaron casi cinco kilogramos de cocaína y más de 11 kilogramos de pequeñas cantidades de marihuana, 14.000 euros en metálico, cuatro armas cortas (pistolas) y munición para éstas y 15 vehículos de alta gama.

Al mismo tiempo se procedió al bloqueo e incautación de diferentes cuentas bancarias y de multitud de propiedades de la organización delictiva, cuyo valor estimaron en unos 600.000 euros aproximadamente. Todo ello quedó a disposición del juzgado de Instrucción encargado de las diligencias previas por un supuesto delito de tráfico de drogas con la agravante de pertenencia a organización criminal.

El «Clan de los Mercheros»

Esta organización estaba liderada por uno de los miembros del 'clan de los Mercheros' y se componía de varios dirigentes principales encargados de organizar las acciones más relevantes de la misma como la compra de las drogas y su posterior reparto entre el grupo de distribuidores al servicio de ésta, según el relato de los investigadores. El volumen de distribución de drogas por parte de esta organización era muy importante, destacó la Guardia Civil, que ha calculado que las deudas contraídas por los clientes con ésta superarían, con creces, el millón de euros.

Así, tras meses de investigaciones, el día 8 de noviembre de 2017, la Guardia Civil, en una operación coordinada entre distintas Unidades de la Comandancia de Oviedo, interceptó a la altura de la Caridad, uno de los vehículos de la organización incautándose en éste cuatro kilogramos de cocaína procedentes de la zona de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra).

En ese momento se produjo la detención de los principales investigados los cuales viajaban en dos vehículos, un SAAB, en el que se transportaba la droga, la cual se encontraba oculta en un doble fondo ubicado en el maletero y un Seat León que realizaba labores de lanzadera.

Cumplido el tercer grado

El narcotraficante Laureano Oubiña salió en marzo del año pasado de prisión tras concederle la Audiencia Nacional el tercer grado con la obligatoriedad de participar en una actividad terapéutica a favor de personas en riesgo de exclusión social, entre ellos toxicómanos. Oubiña cumplía una pena de cuatro años y seis meses por blanqueo de dinero procedente del tráfico de drogas. La decisión de concederle el tercer grado contó con el informe favorable de la Fiscalía Antidroga y el rechazo de la Junta de Tratamiento.