GALICIA

Más de 5 gigas de fotos y vídeos no dan pistas sobre Diana Quer

Los investigadores revisaron los contenidos que Diana Quer guardaba en la «nube» de su teléfono

Diana Quer, en una fotografía que ella misma colgó en las redes sociales
Diana Quer, en una fotografía que ella misma colgó en las redes sociales - ABC

Los investigadores encargados del caso por la desaparición de Diana Quer accedieron hace días a los contenidos que la madrileña guardaba en la nube de su Iphone 6. Se trata de 5 gigas de fotografías y vídeos que ya han sido revisados por los agentes y de los que no se ha desprendido ningún detalle relevante para la investigación, según fuentes cercanas informaron a ABC. En su nube, la joven de Pozuelo almacenaba cientos de imágenes —algunas de ellas retocadas con una aplicación fotográfica muy habitual entre los jóvenes— y vídeos de escenas que compartió con sus amigos o familiares. Nada fuera de lo normal en una chica de su edad. Los efectivos del Instituto Armado también realizaron un duplicado de la tarjeta del teléfono de la muchacha, una técnica que solo permite un volcado residual de datos y que forma parte del protocolo de actuación en este tipo de casos. Esta copia explicaría que el Whatsapp de Diana volviese a estar «en línea» después de su desaparición, un hecho que sembró el desconcierto ayer en muchas de sus amistades, que trataron de comunicarse con la chica de forma masiva confundidos por este estado.

A propósito del móvil de Diana —cuya señal se apaga al filo de las 4 de la madrugada a unos 20 kilómetros de su vivienda de veraneo— fuentes próximas al caso confirmaron a este medio que el teléfono no se está buscando y que no existe confirmación alguna de dónde puede encontrarse, en relación con unas informaciones que lo situarían bajo un puente de Rianxo, muy cerca del municipio de Taragoña. Tampoco existe ninguna reducción en cuanto al número de matrículas que los agentes a cargo del caso deben analizar y que ronda las 15.000. La cifra se mantiene estable por las dificultades que se están encontrando a la hora de saber quién conducía los vehículos que esa noche salieron de A Pobra, ya que muchos eran pilotados por jóvenes que tienen el vehículo y el seguro a nombre de sus padres para lograr una rebaja en el precio.

Fiados a la tecnología

Con las pesquisas en manos de los efectivos dedicados al análisis tecnológico, los avances en el caso son nulos por el momento. Todo se fían a los complejos y lentos exámenes de las cámaras de las carreteras y de las matrículas de los vehículos que esa madrugada circularon por la zona y en uno de los que se cree que la joven se montó. De ahí la relevancia que para la investigación podría tener la aparición de un testimonio nuevo que, tal y como pidió la madre de Diana el pasado miércoles, revele algún detalle sobre «si habló con alguien o si se subió a algún coche». Transcurrido un mes desde el extraño suceso, ninguna de las líneas de investigación abierta ha servido para dar en el paradero de la joven y el temor a que el caso se enquiste se agrava con el paso de los días. Aunque los investigadores se niegan a desechar ninguna hipótesis por la falta de evidencia, todo apunta a que Diana Quer no se fue por propia voluntad. Pero no hay rastro de quién la vio por última vez.

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