Paula Quinteiro y Luís Villares, en el Parlamento
Paula Quinteiro y Luís Villares, en el Parlamento - MIGUEL MUÑIZ

En Marea desoye el rechazo de Podemos y mantiene la consulta sobre Quinteiro

La dirección de la confluencia dará voz a los inscritos para que se pronuncien sobre el futuro de la parlamentaria

SantiagoActualizado:

Los inscritos de En Marea opinarán sobre el futuro político de Paula Quinteiro. La dirección de la confluencia mantiene su intención de convocar una consulta acerca de la continuidad de la diputada en el grupo parlamentario, una vez trascendida su implicación en un altercado con la Policía de Santiago. La voluntad de sondear a las bases es firme, según ha podido conocer ABC de fuentes del partido. Poco importa que Podemos y otras fuerzas aliadas del rupturismo hayan reclamado en las últimas jornadas dar marcha atrás al procedimiento. «La última palabra», dicen, «la tienen los inscritos».

Hoy los miembros de la coordinadora están llamados a participar en una reunión clave sobre el asunto. Aunque el encuentro es de carácter «rutinario», a nadie se le escapa el difícil momento que atraviesa la cúpula de la confluencia. Los antecedentes juegan en su contra. Después de que el grupo parlamentario avalase mayoritariamente la permanencia de Quinteiro, el equipo comandado por Luís Villares se quedó solo agitando la bandera de la renuncia.

La situación llegó a tal extremo que obligó a Villares a dar un paso al frente. Lo hizo en dos tiempos: por un lado, compareció ante la prensa para exigir la dimisión a Quinteiro, y por otro, se guardó bajo la manga la carta de convocar un plebiscito interno.

Nueve días después la parlamentaria no ha dado ningún paso. El ‘shock’ inicial parece haber remitido y se sabe protegida por el alto mando de Podemos, su partido matriz, y el de otros siete diputados de En Marea. La secretaria general de los morados, Carmen Santos, llegó a equiparar la consulta con un «tribunal de la Inquisición». Su rechazo es frontal. El pasado lunes lo recalcó: «Pedimos que se retire». En Marea no le hará caso.

«Que va a haber consulta es seguro», sentencia una fuente del partido instrumental. En el encuentro de hoy podrán ponerse otros asuntos encima de la mesa, «no se va a cerrar mañana», pero lo que es seguro es que los afines a Villares no dan su brazo a torcer. Tampoco les arredra el hecho de que algunos sectores de la organización hayan cuestionado su encaje en los estatutos. Según detallan, los acuerdos fundacionales de la Asamblea de Vigo (2016) incluyeron la posibilidad de sondear la opinión de los inscritos «en casos de especial relevancia política». Y éste es uno de ellos, opinan, «en vista del protagonismo público» que ha adquirido la crisis. Para Podemos sin embargo apenas se trata de un «incidente menor».

Prueba de la vorágine de declaraciones lanzadas en torno al caso fue la intervención pronunciada ayer por popular Miguel Tellado. Durante el Pleno del Parlamento le espetó a la oposición su falta «de retrovisores» para evaluar su papel en el debate de las pensiones.

Por el libro

Los dirigentes de la confluencia quieren ser escrupulosos con la normativa interna, que estipula que la convocatoria tiene que partir, no de la coordinadora, sino del Consello das Mareas: el órgano ejecutivo. Es una forma de resolver el conflicto de «legitimidades»abierto en canal entre el grupo parlamentario y el partido, pero para ello se tendrán que enfrentar a una corriente de miembros empeñados en poner palos en las ruedas de la bicicleta de Villares. Son rostros vinculados a las mareas municipales, como la Marea Atlántica de Xulio Ferreiro, la corriente oficial de Anova y otros conocidos del universo rupturista, en el que también se encuadra la propia Quinteiro.

Ninguno de ellos se reconoce en el rumbo adoptado por En Marea desde que Villares accedió a la cúspide. Su ausencia en varias asambleas se interrumpió cuando la ejecutiva llamó a comparecer a Quinteiro para escuchar sus explicaciones. Entonces sí se presentaron. Acudieron 20 minutos y a continuación tomaron la puerta de salida.

En la consulta todos los sectores podrán entrar en competición directa. En Marea calcula que tiene registrados «entre 2.300 y 2.600» inscritos, y la fecha y la forma —la opción telemática no está descartada— todavía no se ha decidido.