Galicia

La lista de espera no estructural acoge el 16% de cirugías pendientes

El dato añadiría unas siete mil operaciones más a las cifras que el Sergas publica semestralmente

Pasillo de un hospital
Pasillo de un hospital - ELENA CARRERAS

La lista de espera no estructural, el registro al que se deriva a los pacientes que por razones ajenas a la organización sanitaria declinan una primera propuesta de intervención —y sobre el que los servicios sanitarios no están obligados a ofrecer datos—, constituye un punto de crítica constante. El director xeral de Asistencia Sanitaria del Sergas, Jorge Aboal, cuantificó esta semana la dimensión de este listado —también conocido como lista B—, cifrando su alcance en un 16,6% de las intervenciones totales pendientes. Tomando como referencia los últimos datos publicados por Sanidade, correspondientes al cierre de julio, la cifra facilitada por el departamento sanitario añadiría unas siete mil operaciones más a las 37.904 ya cuantificada en la lista estructural publicada.

Los motivos para que un paciente pase a la lista no estructural son diversos. Mayoritariamente, se trata de negativas del usuario a ser operado en un centro sanitario (concertado o público) distinto a su hospital de referencia, o la declinación de la fecha propuesta por el Sergas. También pasan a esta lista las intervenciones quirúrgicas con fecha programada que finalmente debieron suspenderse por problemas de salud del paciente.

Cada seis meses, la Consellería de Sanidade difunde los datos actualizados de demora quirúrgica, pruebas y primeras consultas de especialidades, de acuerdo con las indicaciones establecidas por el Ministerio de Sanidad en el real decreto sobre medidas para el tratamiento homogéneo de la información sobre las listas de espera en el Sistema Nacional de Salud. Pero el ejercicio de transparencia exigido a los servicios de salud no atañe a la lista no estructural.

Pocas veces el Sergas ha cuantificado el tamaño de esta segunda lista, y en todas las etapas este registro se ha convertido en un arma recurrente para las críticas de la oposición a los distintos responsables políticos de la Consellería. En el año 2008, la conselleira del Gobierno bipartito María José Rubio cifraba en ocho mil el número de usuarios registrados en espera no estructural, asegurando haber reducido esta lista en tres mil personas, desde las once mil que había «heredado» del último Ejecutivo de Manuel Fraga. En septiembre de 2009, el PPdeG regresaba a la Xunta y denunciaba haber encontrado una lista B próxima a las catorce mil intervenciones pendientes.

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