El dueño del club de alterne Queens de Lugo, José Manuel García Adán
El dueño del club de alterne Queens de Lugo, José Manuel García Adán - EFE
OPERACIÓN CARIOCA

Juicio contra un médico, un proxeneta y un cliente por obligar a un aborto sin anestesia

La fiscalía reclama cuatro años y medio de cárcel por forzar a una joven de 18 años que quería tener a su hijo

SantiagoActualizado:

La obligaron a abortar contra su voluntad, en una clínica ilegal y sin emplear ningún tipo de anestesia. Un médico, un proxeneta y un cliente el club de alterne Queen´s en Lugo se enfrentan a cuatro años y medio de prisión por unos hechos que salieron a la luz en el marco de la operación Carioca, la macrocausa judicial contra la prostitución abierta en el Juzgado de Instrucción número 1 de la ciudad.

Los hechos ocurrieron en el año 2009. Según el relato de la fiscalía, R.L.L.T. mantenía relaciones con una joven colombiana de 18 años (A.L.) que trabajaba en el club Queen´s. La joven le comunicó al cliente que se había quedado embarazada y que pretendía tener a su hijo. El cliente del prostíbulo trató de convercerla para que abortara, pero ante su negativa el supuesto padre contactó con José Manuel García Adán, el propietario del Queens y el cabecilla de la operación Carioca, ya condenado en 2014 por maltratar a su esposa.

La joven, explica la fiscalía, «tenía 18 años, carecía de familiares en España y de cualquier otro medio de subsistencia diferente a su actividad en el club». Conocedora de los comportamientos violentos del proxeneta y ante el miedo de que pudiera ocurrirle algo a ella misma o a su familia, la joven acudió a la cita que le habían concertado para practicarle el aborto. El ginecólogo, C.J.A.M. la atendió en su clínica privada, que no tenía autorización para practicar abortos, ni los medios sanitarios adecuados, ni personal de auxilio o enfermería. La sometió a un aborto sin recabar su consentimiento y puso fin al embarazo por la técnica de «aspiración endouterina, destruyendo el producto de la concepción sin usar anéstesico alguno», afirma el fiscal.

Tanto el cliente como el médico ya estuvieron en prisión provisional por esta causa, que ahora llegará finalmente a juicio. Además de la pena de prisión, para el ginecólogo la fiscalía solicita una inhabilitación de dos años para ejercer su profesión. Además pide que se indemnice a la mujer con 6.000 euros por daños morales.