Sector naval

Iberdrola adjudica a Navantia Fene un contrato de 120 millones

La eléctrica vuelve a confiar sus piezas a la alianza con Windar y asegura 700 empleos

Los presidentes de Iberdrola, Ignacio Galán (d); Windar, Orlando Alonso Villarón (i), y la empresa pública naval Navantia, José Manuel Revuelta (2i), junto al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la firma del contrato
Los presidentes de Iberdrola, Ignacio Galán (d); Windar, Orlando Alonso Villarón (i), y la empresa pública naval Navantia, José Manuel Revuelta (2i), junto al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la firma del contrato - EFE
E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA - @abcengalicia Vigo - Actualizado: Guardado en: Galicia

Navantia Fene será la encargada de equipar el East Anglia One, uno de los mayores parques eólicos marinos del mundo, y el de mayor envergadura desarrollado por una compañía española, con 714 MW de potencia. Iberdrola vuelve así a confiar en el Know-how (saber hacer) del constructor público gallego para las piezas de su nuevo proyecto en aguas inglesas y que desarrollará en el marco de su alianza con la asturiana Windar Renovables.

El contrato valorado en más de 120 millones de euros establece la construcción del sistema de cimentaciones sobre el que reposarán los futuros aerogeneradores, de modo que en las instalaciones de Fene se construirán un total de 34 jackets —estructura que soporta las torres eólicas marinas— , mientras que los respectivos pilotes corresponderán a las instalaciones de Windar en Avilés.

Así se detalla en el acuerdo que ayer firmaban el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, y el de Navantia, José Manuel Revuelta, en el Museo de la Construcción Naval (Fundación Exponav) en el Arsenal de Ferrol, un acto que contó con la presencia del presidente de Windar, Orlando Alonso Villarón, y de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. También asistieron los alcaldes de Ferrol y Fene, Jorge Suárez y Juventino Trigo; el almirante jefe del Arsenal, Francisco Javier Romero Caramelo, y el director de los astilleros de la ría, Julio Martín Ramos.

El constructor público debe a la eólica marina haber recuperado el pulso en los dos últimos años, un hecho que se ha visto reforzado con su sociedad con la compañía asturiana. El éxito de este consorcio garantiza así la ocupación en las instalaciones de la comarca durante al menos el próximo decenio. Solo con este último proyecto están aseguradas hasta 850.000 horas de trabajo —entre marzo de 2017 y junio de 2018—, lo que se traduce en 700 empleos con picos que podrían alcanzar los 1.300, según informaron fuentes de la eléctrica y el astillero.

Doce contratos desde 2012

Una adjudicación que, en palabras del presidente de la Xunta, «no colma la insatisfacción que conocemos», pero sirve de «base», dijo, del «nuevo renacimiento industrial de Ferrol, ciudad en la que se actúa, negocia, trabaja y se crean condiciones para que llegue la inversión». Extremo este último que confirmaba ayer el presidente de Iberdrola al afirmar que «tanto la empresa naval como la Xunta de Galicia empujaron duramente durante los últimos meses» para su consecución. Y sobre esta, la achacó Ignacio Sánchez Galán al «buen trabajo y diseño» de Navantia para el parque Wikinger, aún a pesar de la «dura competencia» del concurso.

Por su parte, durante el acto de la firma del acuerdo, el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, recuperó en sus declaraciones aquellas en las que, coincidiendo con la entrega de los «jackets» de Wikinger, afirmó: «Volvemos para quedarnos». «Hoy —señaló— hacemos realidad esta afirmación, lo cual es un orgullo».

«Asumimos el programa como un reto que vamos a volver a cumplir en plazo, coste y calidad», dijo el máximo respresentante del constructor público para, al hilo, apelar a seguir «mejorando la productividad y ganar en competitividad». Según detalló, desde 2012 se consiguieron 12 contratos de nueva construcción en sus astilleros, con casi 12 millones de horas de trabajo.

Constructor de referencia

En menos de un año (2015) Navantia y Windar lograban juntos dos contratos, el primero de ellos, compuesto por 29 «jackets» para Iberdrola con destino al Mar del Norte. La «trasferencia de custodia» tenía lugar el pasado mes de julio, paso previo a que las torres empezarán su travesía hasta el puerto alemán de Sassnitz. Precisamente, este último encargo para el East Anglia One supone la continuación del ya desarrollado en el último año y medio para el Wikinger y que contó con 100 millones de euros de inversión. En total se generaron 2.000 puestos de trabajo.

El segundo fueron las cinco subestructuras flotantes tipo SPAR para el parque eólico piloto en la costa este de Escocia (Hywind) por parte de esta empresa subsidiaria de Statoil, adjudicado a la UTE en junio, con una inversión de 250 millones. Un contrato que supone más de 450.000 horas de trabajo (300 empleos) y que de hecho requirió la puesta en servicio de la grada número 1 del astillero de Fene, desde donde van a ser puestas a flote mediante la maniobra de botadura. Está previsto que este primer conjunto de cinco subestructuras sea el comienzo de una serie más larga de artefactos (posiblemente entre 40-60), a contratar en 2017, y con entrada en operación del parque a 2020, con lo que las expectativas no podían ser mejores.

El proyecto del East Anglia One, junto al del Hywind y Wikinger posicionan a Navantia como constructor de referencia de eólica marina para aguas intermedias y profundas, además de situarse en una posición inmejorable de cara a futuros proyectos. Precisamente, el objetivo del constructor público es consolidarse como fabricante de productos de eólica marina. El reto es que Fene pueda construir cada año 50 estructuras.

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