Debate de Investidura | En clave nacional

Feijóo reclama para las autonomías mayor poder de decisión en las políticas del Estado

Advierte que la nueva financiación de las comunidades autónomas no resolverá tensiones identitarias

El candidato popular recibe los aplausos de su grupo parlamentario tras su discurso
El candidato popular recibe los aplausos de su grupo parlamentario tras su discurso - M. Muñiz
JOSÉ LUIS JIMÉNEZ - @abcengalicia Santiago - Actualizado: Guardado en: Galicia

En su condición de nacionalidad histórica, Galicia no consentirá que el nuevo modelo de financiación autonómica o una hipotética reforma constitucional se utilicen como moneda de cambio para enfriar las ansias soberanistas de ningún territorio, al entender que eso generará perjuicios para el resto de comunidades. Alberto Núñez Feijóo trazó ayer estas líneas rojas durante su intervención en el debate de su tercera investidura como presidente de la Xunta, recetando además un refuerzo del papel de las autonomías en la toma de decisiones del Estado como herramienta para aplacar tensiones y mejorar la acción pública.

El presidente gallego en funciones —no será votado hasta mañana y tomará posesión el sábado— rechazó de plano afrontar el nuevo sistema de financiación bajo la perspectiva de buscar acomodo «a determinadas propuestas soberanistas». «Frente a un esquema hecho a medida de tal o cual comunidad, quiero que Galicia sea portavoz de Galicia y defienda una posición igualitaria de todos los ciudadanos», afirmó, «el autogobierno no se valora por el grado de agitación o controversia que provoca, sino por la eficacia en la resolución de problemas».

Feijóo no pronunció la palabra Cataluña. No le hizo falta. «Ya sé que, a la vista del nivel de crispación que algunos dirigentes autonómicos fomentan, hay a quien le puede parecer imposible compaginar la lealtad al Estado con la legítima defensa de los intereses» de las comunidades, «pero es posible».

Reforma constitucional: «Conviene aclarar si se trata de favorecer el Estado autonómico o de aplacar a determinados dirigentes»

Así, recordó cómo el anterior sistema de financiación «derivó en el sometimiento de 16 comunidades a los intereses de grupos políticos de la comunidad restante —Cataluña—, que, siendo importante, no es más que las demás». De cara al nuevo modelo con el que las autonomías pagarán la sanidad o la educación, Feijóo pidió que sea «estable, sostenible y progresivo», reconociendo a quienes cumplen con el déficit y quienes no. «Sería un error intentar resolver problemas de índole identitaria en este debate», añadió.

Más autonomismo

El nuevo modelo territorial que propugna Feijóo es desarrollar de manera efectiva el Título VIII de la Constitución para hacer de España «una auténtica comunidad de autonomías». Su planteamiento pasa porque las comunidades tengan «una mayor, más intensa y frecuente participación en la definición de las políticas de Estado», abandonando el papel secundario o, incluso, subsidiario, que ocupan en la actualida.

«Establecer que la Conferencia de Presidentes deje de ser excepcional y casi simbólica, para convertirse en ordinaria y efectiva, sería un gran paso adelante», para lo que previamente debe fijarse un compromiso entre territorios de «unidad y lealtad» en su diálogo con el Estado.

Modelo territorial: «Debe venir de la mayor, más intensa y mejor participación de las CC.AA. en la definición de las políticas del Estado»

Lanzó además dos dardos a PSOE y Podemos por sus coqueteos con el discurso de la reforma constitucional, sobre la que se preguntó a qué o quienes beneficiaría: «conviene aclarar de antemano si se trata de favorecer el funcionamiento del Estado autonómico en su conjunto o de aplacar a determinados dirigentes de determinadas comunidades autónomas». «Ignoramos en qué consiste el federalismo que se propone, o el Estado Plurinacional que funciona como un mantra para algunos sectores», añadió.

Los mensajes de Feijóo a Madrid no iban dirigidos solo al Congreso, sino también a su propio partido. Conocedor de la minoría que sustenta a Rajoy, el barón gallego advirtió que «la estabilidad parlamentaria no se conseguirá ni a costa de inversiones o cualquier otra necesidad de financiación de Galicia, ni de ninguna otra comunidad». Aviso a navegantes o negociadores con los nacionalistas.

Diálogo con la oposición

En clave interna, Alberto Núñez aseguró que, a pesar de la mayoría absoluta lograda el 25-S, su gobierno estará «abierto al diálogo» con el resto de fuerzas para fijar posiciones comunes en temas clave para Galicia como la financiación autonómica, el problema demográfico o el planeamiento del territorio. Incluso, se mostró favorable a olvidar los excesos dialécticos del populismo durante la pasada legislatura, por entender que eso ya fue «juzgado por las urnas». «Ejerzamos la militancia en Galicia», animó a los portavoces de En Marea, PSOE y BNG, que le darán la réplica mañana. Por lo pronto, su oferta de diálogo ya recibió respuesta: no, no y no.

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