Galicia

El edil populista imputado de Santiago no dimite e incumple su código ético

La gestión de las sanciones a los pubs se convierte en el primer caso de supuesta corrupción de las ciudades «rebeldes» y estalla en el gobierno de Noriega

El edil de Espazos Cidadáns de Compostela Aeberta, Jorge Duarte
El edil de Espazos Cidadáns de Compostela Aeberta, Jorge Duarte - EFE

Jorge Duarte, concejal de Espazós Cidadáns, Dereito á Vivenda e Mobilidade del gobierno populista de Santiago de Compostela, declarará el próximo 15 de febrero en calidad de investigado —el nombre que ahora recibe la antigua figura de imputado—, acusado de un delito de prevaricación. El Juzgado de Instrucción número 1 de la ciudad entiende que la presunta ocultación de sanciones a un grupo de locales nocturnos del casco histórico merece la apertura de diligencias. Es la primera imputación que recae sobre alguno de los miembros que integran los gobiernos «rebeldes» de Santiago, La Coruña y Ferrol.

La noticia, hecha pública por el propio Duarte en una comparecencia en el Consistorio, pone a prueba el discurso de la intransigencia contra la corrupción con el que la candidatura municipalista de Compostela Aberta se presentó para desalojar al PP de la alcaldía. Un umbral que puede volverse en contra del ejecutivo local liderado por Martiño Noriega. El código ético de la plataforma —que contó con el apoyo de Podemos— establece en su punto 3.7 el «compromiso de renuncia o cese inmediato de todos los cargos ante la imputación por la judicatura de delitos relacionados con la corrupción, prevaricación con ánimo de lucro, tráfico de influencias» y un largo etcétera de irregularidades. También en el programa electoral se explicita la promesa de asunción de «responsabilidades políticas» que correspondan «en caso de denuncia o imputación judicial».

«Desde el primer momento he querido ser transparente con el caso, por eso estoy aquí nada más recibir el auto, intentando dar cuenta de la información y ser transparente», indicó el concejal durante la rueda de prensa. Preguntado sobre la obligatoriedad de cumplir con lo redactado en el código ético, aseguró que no dimitirá: «Tengo la conciencia muy tranquila». Según su interpretación, la norma solo hace referencia a «la prevaricación por motivos económicos y este caso es por un trato desigual entre unos y otros».

Por lo pronto, mientras Duarte se niega a abandonar su cargo como responsable de Urbanismo, una de las áreas capitales del gobierno local, solicita a Noriega que le retire las competencias hasta que se resuelva su situación en los tribunales, aunque ello supondría mantener en el gabinete a un concejal imputado sin atribuciones. «Es importante garantizar a la ciudadanía la mayor confianza», aludió, para que «el proceso no afecte al funcionamiento del servicio».

Lo cierto es que su papel en el Ayuntamiento venía sufriendo un desgaste desde hace meses, cuando se conoció que los expedientes sancionadores a pubs y locales de ocio nocturno se quedaban sin ejecutar. Alguna de las multas paralizadas ascendía a 2.000 euros. «Si hay una propuesta en la que se propone el cierre inmediato de un local y hay la más mínima duda de que ese cierre se ajusta a la realidad, este concejal estudiará si ese cierre es necesario», declaró en el pasado. Su inoperancia para aplicar los informes de los técnicos municipales soliviantó tanto a la junta de personal y al comité de empresa que comparecieron para exigir su dimisión inmediata. «Pretende derivar su responsabilidad encima de los trabajadores [...], lo que le incapacita para seguir como responsable del área de Urbanismo». Ni con el grueso de los funcionarios en contra, Martiño Noriega accedió a su cese.

Exigencia

A pesar del ácido discurso contra los imputados que impregnó el relato de Compostela Aberta —Noriega llegó a decir que el PP no podía gestionar Santiago porque «estaba muy ocupado con la corrupción»—, los grupos municipales de la oposición han optado, con algunos matices, por la prudencia.Los populares lo consideran «una muy mala noticia», aunque reconocen que ya habían estado detectando «indicios de irregularidad» en la actividad de Duarte. El PSdeG no exigirá su dimisión, sino «una remodelación» del gobierno; algo que sí hará el Bloque Nacionalista Galego, socio de investidura del alcalde. Su portavoz, Rubén Cela, se salió del guión y criticó con severidad la laxitud de Compostela Aberta para con sus propios documentos internos: «Una de las cosas con las que se comprometió [la candidatura] fue con un código ético que aborda expresamente el cese inmediato de todos aquellos cargos imputados por delitos de corrupción».

Algunos grupos están a la espera de la decisión que adopte el regidor con uno de sus hombres fuertes, sabedores de que el tiempo corre en contra del gobierno. Hasta el momento, Martiño Noriega se ha limitado solamente a difundir las explicaciones de Jorge Duarte en su perfil de Twitter. Tampoco los hosteleros se han pronunciado sobre la noticia, en una semana en la que se estaban produciendo conversaciones para introducir cambios en la normativa municipal.

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