Un piso en venta en Madrid
Un piso en venta en Madrid - EFE

La desconfianza en la banca tira de la venta de vivienda en Galicia

Entre enero y junio creció un 6,4% y se convierte en valor refugio del ahorrador

SANTIAGOActualizado:

Las preferentes, las subordinadas, la salida a Bolsa de Bankia o, más recientemente, la evaporación del valor de las las acciones del Banco Popular. La sucesión de escándalos que en los últimos años rodean al sistema financiero ha sembrado la desconfianza en el ahorrador gallego, que paulatinamente vuelve a mirar hacia el ladrillo. Desde hace dos años, la estadística de compraventa de viviendas en la Comunidad retoma lentamente su camino ascendente. Pero ahora escasean las hipotecas y las ventas sobre plano y abundan los pagos al contado y la segunda mano.

En el primer semestre del año, el número de operaciones alcanzó las 1.289 en Galicia, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra supone un 6,4% más que el número de ventas del mismo periodo del año anterior. Aunque Galicia fue la tercera autonomía en que menos creció el mercado, para el presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias, Benito Iglesias, lo importante es que el sector se está despegando. «La recuperación es notoria, incontestable y evidente», manifiesta.

El perfil del comprador ha cambiado. Si durante los años en los que se gestó la burbuja inmobiliaria, la mayoría tenía menos de 40 años y pedía prestado todo el importe al banco, ahora el mercado se anima gracias a los que han conseguido unos ahorros y no encuentran como sacarles rentabilidad. Los tipos de interés bajo mínimos en los valores seguros de la banca y el temor a aventurarse con otro tipo de productos financieros están provocando que cada vez más los pequeños inversores abracen la opción de la compra de vivienda destinada al alquiler. Según la encuesta de condiciones de vida del IGE, el número de hogares que vive de alquiler en la comunidad ha subido unos dos puntos desde el inicio de la crisis y alcanza valores récord. La movilidad geográfica asociada a un mercado laboral en el que es difícil encontrar un puesto de trabajo estable también tira al alza del alquiler.

«Los que han conseguido unos ahorros a lo largo de su vida, los invierten en casas que ponen en alquiler y les sacan una rentabilidad del 8-9%. Además, saben que después se las pueden dejar en herencia a sus hijos porque los precios se están recuperando», explica Benito Iglesias. El presidente de la Fegein descarta que en Galicia se esté notando el tirón de los pisos turísticos de las plataformas como Airbnb, que en ciudades como Madrid o Barcelona han distorsionado al alza los precios del alquiler para los vecinos habituales de estas ciudades. «Ese problema de momento no lo tenemos, no sé lo que pasará de aquí a un par de años», subraya. Salvo contadas excepciones como Santiago, en la Comunidad, indica, el turismo se concentra sólo en los dos meses de verano y sigue saliendo más rentable apostar por un inquilino estable.

La mayor parte de las transacciones se realizan sobre viviendas usadas, porque son las que conservan los precios más competitivos. Según el INE, en el primer semestre del año, el 76,8% de las casas que se compraron fueron de segunda mano.

Vivienda protegida

La estadística del INE muestra también que la vivienda protegida continúa en mínimos en Galicia. Tan sólo 85 de las 1.289 casas que se compraron en la comunidad entre enero y junio pasado entraban en esta categoría. Su presencia en las transacciones es incluso menor que en el conjunto de España, donde supusieron el 10,2% del total. En Galicia el porcentaje se quedó en el 6,5%.