Crisis en el PSdeG Los críticos acusan a la gestora y a Leiceaga de pactar su continuidad

La designación del candidato a la presidencia de la Xunta como portavoz profundiza la fractura interna entre los socialistas gallegos

Cancela y Leiceaga durante la noche de la derrota electoral en OPino
Cancela y Leiceaga durante la noche de la derrota electoral en OPino - EFE

La designación de Xoaquín Fernández Leiceaga como portavoz del grupo parlamentario socialista se convirtió en la disculpa necesaria para propiciar nuevos reproches y acusaciones entre los distintos bandos del PSdeG. El líder socialista de Pontevedra, Santos Héctor, acusó ayer a la gestora y al candidato a la Xunta de «apoyarse mutuamente para permanecer en sus puestos». El dirigente socialista señaló que el resultado de las elecciones «nadie lo puede cambiar» y recordó que los socialistas pasaron a ser «tercera fuerza» en el Parlamento al perder cuatro de los dieciocho diputados que tenían en la pasada legislatura. «Parece que no ha cambiado nada, pero ha cambiado mucho», advirtió el edil vigués, que volvió a exigir a la comisión gestora que debería dimitir y «asumir sus responsabilidades».

El guión de los críticos no cambia el ritmo aunque disminuya la intensidad. El nombramiento de Leiceaga concretado el pasado jueves y dado a conocer a la opinión pública a través de un escueto comunicado provocó la reacción de los dirigentes territoriales alejados de O Pino. Y como suele ocurrir siempre desde el bando contrario, también se alzaron voces para defender la actuación de la dirección provisional.

En este sentido, la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, dio por buena la elección por parte de la gestora. La alcaldesa recordó que Leiceaga fue elegido «por los militantes socialistas» en un proceso de primarias por lo que consideró que, «a priori», es la persona «idónea» dado que cuenta de las bases del partido. Asimismo, justificó que la decisión fuese tomada por la gestora dado que, en su opinión, es la que «tiene la competencia en este tipo de decisiones». «En el momento en que se conformen los congresos para elegir a los nuevos órganos y haya una dirección que considere que sea otra persona será el momento de tomar otra decisión, pero de momento tiene la competencia la gestora».

Y como la propia regidora de Lugo reconoció, será la nueva dirección socialista la que clarifique la situación. De momento, los críticos dejan su protesta a modo de advertencia, pero llegarán hasta el final para exigir responsabilidades, tal y como aseguraron distintas fuentes a ABC.

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