Galicia

Cobra fuerza la tesis del exceso de velocidad en el accidente de tren en O Porriño

El maquinista tenía que reducir la marcha a 30 km/h al pasar por una vía desviada

Retirada de la locomotora del tren de la compañía Comboios de Portugal que cubría la línea entre Vigo y Oporto
Retirada de la locomotora del tren de la compañía Comboios de Portugal que cubría la línea entre Vigo y Oporto - EFE
E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA - Actualizado: Guardado en: Galicia

Un día después del accidente de tren que segó la vida de cuatro personas y dejaba hasta 48 heridos, cobra fuerza la tesis de que un exceso de velocidad pudo ser la causa del descarrilamiento del convoy que cubre la ruta entre Vigo y Oporto y en el que viajaban un total de 65 pasajeros. Los trabajos de mantenimiento en la vía, a escasos 200 metros de la estación de O Porriño, obligaban a reducir la velocidad a 30 km/h al pasar por una vía desviada en una recta ya de por sí limitada a 120 por el paso a nivel. Una situación excepcional sobre la que se alerta con antelación a los conductores.

Cinta de telo

No obstante, habrá que esperar a la lectura de la cinta de telo -equivalente de la caja negra de los aviones, pero más parecida a los tacógrafos de los camiones- y a la información de la que dispone el puesto de mando en Orense para conocer al detalle la verdadera causa que se esconde tras este siniestro. Hasta que se hagan públicas las conclusiones de las investigaciones en curso -una judicial y la de la CIAF, comisión dependiente de Fomento- no se puede dar por confirmado que se debiera a un fallo humano, pues si no se detectara ninguna irregularidad en la conducción de la locomotora, quedando así descartado también un problema técnico, habría que pensar en una causa externa, tal y como explican a este diario profesionales del sector.

Tras la extracción de la cinta de telo ya en la jornada del mismo viernes, la titular del Juzgado número 2 de Porriño, a cargo de la investigación, solicitó a la Xunta un listado de peritos con conocimientos en materia ferroviaria con el fin de elaborar un informe independiente sobre las causas del siniestro. Según informan fuentes del TSXG, la intención de la magistrada Lorena Fernández Márquez es poder contar con este perito para el volcado del contenido de la caja. Este se celebrará previsiblemente el martes y en presencia de Adif, Renfe y Comboios de Portugal (CP).

El convoy, alquilado por Renfe a la empresa lusa Comboios de Portugal (CP) que se encarga de explotar la línea, descarriló llevándose por delante tres catenarias eléctricas e impactando con un poste de alta de tensión sobre las 9.20 de la mañana del pasado viernes. El choque fue de tal magnitud que la cabina del tren, de los años 80, quedó hecha un amasijo de hierros. Tanto es así que tuvieron que llevarse a cabo trabajos de excarcelación para sacar a tres de las cuatro víctimas mortales.

El maquinista, José Arnaldo Moreira, de nacionalidad portuguesa (natural de Ermesinde, en las cercanías de Oporto); el interventor, Miguel A. Veiga, de 56 años de edad y residente en Vigo; y un turista norteamericano, de California, murieron en el acto. El cuarto fenecido, Joaquín Rodríguez «Koki», de 23 años y también de Vigo, sufrió un paro cardíaco en el hospital Álvaro Cunqueiro y los servicios de emergencias no pudieron hacer nada. Maquinista en prácticas, el joven es hijo del sindicalista e interventor Cándido Rodríguez Grañas, pero en esta ocasión viajaba como pasajero.

Y ayer era el día de recordar a las víctimas de este trágico accidente, con Angrois en la memoría de la familia ferroviaria y de todos los gallegos. Trabajadores de Adif y Renfe se concentraban a las puertas de la estación viguesa de Guixar, desde donde partió el tren siniestrado a las 9 de la mañana, para celebrar cinco minutos de silencio.

Sistemas de seguridad

«Es una situación que nunca debió haber pasado», señalaba un indignado Sergio Lloves, recién llegado de cubrir como maquinista la ruta inversa a la del accidente desde Oporto a Vigo. Secretario del comité de empresa de Renfe en Pontevedra y amigo personal del interventor fallecido, confesó que fue el encargado de identificar su cadáver, así como también el del joven Joaquín Rodríguez. Con los ojos empañados en lágrimas, visibles tras las gafas de sol, recordó que hacía tan solo dos días que había viajado con el joven en prácticas a La Coruña.

Lloves acentuó especialmente la diferencia en los sistemas de seguridad a uno y otro lado de la frontera y, pese a que certificó la formación de los maquinistas españoles y portugueses para circular por ambos territorios, dejó caer la posibilidad de que hubiera un error de interpretación en las señales que obligaban a aminorar la velocidad. Según explicó, el recorrido hasta Oporto tiene tres bloqueos, automático con control de tráfico centralizado (CTC) hasta Tui, telefónico hasta Nine (Vila Nova de Famalicão) y automático en vía doble desde este último punto.

Sobre la equipación del tren con sistema ASFA básico en lugar de digital, hablaron Carlos Díaz, responsable ferroviario de UGT, y Luis Mariano de Isusi, interventor y presidente del comité de empresa de Renfe en la provincia. Ambos abundaron en que «mejor cuantos más sistemas de seguridad y más modernizados», aunque se mostraron cautos a la hora de señalar a ésta como la posible causa del accidente. «Son especulaciones puras y duras», advirtieron.

Isusi Moure explicó que hace escasas semanas cuando cubrían esta misma ruta falló el sistema ASFA al poco de salir de la estación y el tren frenó por completo. «Hasta que no se activa de nuevo de forma manual no arranca el motor», apuntó como ejemplo aislado, para indicar que quedó reflejado en el parte de incidencias. «Fue la primera vez que me pasó en 14 años que llevó en Vigo», aclaró.

Ya en el plano personal se manifestó muy afectado por lo sucedido ya que tanto el como su mujer son amigos íntimos del matrimonio del interventor. Díaz aseguró que Miguel A. Veiga era un hombre muy activo socialmente y «todos lo echaremos mucho de menos».

Y en Porriño, ayer los técnicos lograban despejar la vía en dirección a Oporto. La cabeza tractora fue retirada y colocada sobre una plataforma permitiendo así restablecer la circulación con normalidad.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios