Peregrinos continuando el Camino hacia Fisterra
Peregrinos continuando el Camino hacia Fisterra - MIGUEL MUÑIZ
El impacto socioeconómico del Camino

Cada peregrino genera una riqueza equivalente a 2,3 turistas nacionales

El consumo efectuado en los servicios de la ruta repercute en un 18% más de empleo que otro tipo de gasto turístico. Xunta y USC cuantifican el efecto del Camino sobre la población: sin él, la caída en Pedrafita sería un 30% mayor

SantiagoActualizado:

No representan más del 2,3% del gasto turístico total que se queda en la Comunidad, pero el tipo de consumos asociados al peregrino presenta singularidades (tiempo medio de estancia, intensidad de servicios o grado de penetración en las economías locales) que se traducen en un impacto cualitativamente relevante. La colaboración entre Xunta de Galicia y Universidade de Santiago de Compostela (USC) pone cifras a la huella que en términos económicos, sociales, culturales, demográficos o medioambientales representan los Caminos de Santiago para los territorios que surcan, estimando un impacto económico por peregrino equivalente al de 2,3 turistas nacionales. En concreto, apunta Melchor Fernández, codirector junto con Dolores Riveiro de la investigación presentada hoy en Santiago, cada euro gastado en el Camino se traduce en un 11% más de riqueza y un 18% más de empleo en relación a un visitante desplazado a la Comunidad por razones ajenas a la peregrinación. A este diferencial positivo directo, ha apuntado el investigador, se añaden otras externalidades como la estimación de que el 80% de las personas que conocen Galicia mediante la ruta jacobea volverán a visitarla en el futuro.

En cumplimiento del Plan Director del Camino aprobado en 2015, el estudio desarrollado por el Grupo de Análisis y Modelización Económica del Instituto Universitario de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (Idega) busca, según ha subrayado Nava Castro, directora de Turismo de Galicia, transparentar en datos científicamente avalados el indudable impacto positivo del Camino, completar el conocimiento de sus repercusiones allí donde la estadística oficial no alcanza y, en definitiva, aportar indicadores válidos que faciliten la toma de decisiones y que, en última instancia, permitan optimizar el fenómeno jacobeo en términos de dinamización socioeconómica. La investigación desarrollada ha contado con encuestas personales realizadas a habitantes de dos de los municipios afectados por el Camino Francés (Melide y Pedrafita do Cebreiro), una aproximación complementaria a la realidad de la ruta que, en palabras de la directora de Turismo de Galicia, ha permitido «comprobar» cómo el Camino es ampliamente percibido como una oportunidad para las comunidades locales que lejos de advertir perjuicios asociados al tránsito asociado a la ruta consideran el impacto socioeconómico que acarrea una «solución a los problemas del rural».

Más del 80% de los encuestados en Melide y Pedrafita (dos localidades escogidas por sus características opuestas en cuanto a nivel de envejecimiento y densidad de población) consideran que el Camino representa más beneficios que costes para sus concellos, la misma proporción entiende que que aumenta las posibilidades de empleo y más del 90% que beneficia al comercio local. En paralelo, poco más del 10% en ambos casos opina que los efectos positivos van a parar fuera de sus localidades y menos del 20% piensa que entorpece el desarrollo de sectores diferentes al turismo.

Asimismo, y aunque sólo uno entre los once ayuntamientos atravesados por el Camino Francés ha escapado en los últimos 15 años a la pérdida de población, cerca del 40% de los encuestados en Melide y casi el 60% de los vecinos de Pedrafita consideran que el Camino ayuda a fijar población en sus municipios. Y la investigación académica confirma esa percepción subjetiva: la evolución demográfica esperable (tomando como referencia lo ocurrido en concellos comparables no afectados por el Camino) sería más negativa de la registrada para nueve de los once ayuntamientos analizados, según ha explicado Melchor Fernández. En el caso de Pedrafita do Cebreiro, el caso más destacado, el Camino habría recortado en un 30% la caída del censo, y en Sarria, O Pino o Palas del Rei, al contribución habría superado el 10%.

Más del 60% en el caso de Melide y el 80% en el de Pedrafita rechazan que la afluencia de peregrinos dificulte el acceso a servicios, a pesar de que las pernoctas signifiquen un alza de población para los concellos (superior al 25% en Triacastela y Portomarín).