Galicia

Archivan la denuncia sin pruebas de María Rey contra un edil del PP

Pidió al Concello de Pontevedra sancionar a César Abal por las informaciones de ABC

Rey fue sancionada por haber falsificado una tarjeta de discapacitado
Rey fue sancionada por haber falsificado una tarjeta de discapacitado - EFE

El Ayuntamiento de Pontevedra dio el pasado lunes carpetazo a la pataleta de María Rey contra su compañero de corporación César Abal, edil del Partido Popular, al que denunció por las informaciones publicadas por ABC sobre la sanción que la policía local le impuso tras haber falseado una tarjeta de discapacitado con la que aparcar en zonas reservadas para este colectivo.

Sin prueba alguna, la concejala y candidata de Ciudadanos en las generales del 26-J acusó a Abal de incumplir su deber de sigilo por filtrar el expediente de su infracción a este periódico, basándose únicamente en la coincidencia entre la consulta que el edil del PP hizo de estos documentos y la publicación de la información.

Ante la ausencia de evidencia alguna, el Concello de Pontevedra le reprocha a Rey que «no existen elementos que permitan determinar de forma clara y patente y con un carácter suficiente» que esa hipotética filtración se produjera. «No está demostrada de forma clara y evidente la responsabilidad atribuida» a Abal, por lo que el gobierno local determina «el archivo de la denuncia». De paso, recuerda a la dirigente naranja que el consistorio «no tiene una competencia clara para sancionar a los concejales que incumplan su deber de sigilo».

María Rey presentó la denuncia el pasado mes de julio, que fue admitida a trámite por el Concello el 24 de octubre, dándole traslado de la misma al edil popular para su turno de alegaciones. Tras conocer la situación, Abal negó tajantemente haber filtrado nada a la prensa y reconoció que se interesó por este expediente tras ser preguntado por un periodista de ABC. «Yo soy un concejal que me dedico a mi trabajo, no me dedico a temas cutres», aseguró entonces.

Rey no pide perdón

El mismo día de conocerse el archivo de la denuncia, María Rey mantuvo su «convicción» de que el autor de la supuesta filtración fue César Abal. Además, avanzó que no recurrirá judicialmente el fallo del Consistorio, que tampoco adoptará otras medidas legales, y que ya esperaba esta resolución. «Buscaba poner de manifiesto la política de César Abal y de eso ha quedado constancia», al tiempo que reiteró su negativa de pedir perdón al concejal del PP por sus acusaciones. Por su parte, el edil popular lamentó que la conducta de María Rey sea «expedientar a quien no piensa como ella», y puso como ejemplo la suerte que corrieron sus compañeros de la agrupación local de Pontevedra. «Ha quedado claro que yo no tengo nada que ver con este asunto», señaló en declaraciones a ABC, «y lo que seguimos esperando son las disculpas de María Rey por haber falsificado una tarjeta de minusválidos y utilizarla durante cuatro meses».

Según desveló este periódico en las informaciones que provocaron la denuncia de la concejala, la Policía Local detectó en un operativo que tanto María Rey como una expareja suya usaban al mismo tiempo una fotocopia en color sin compulsar de una tarjeta de discapacitado, de la que esta persona era la titular. Valiéndose de esta falsificación irregular, los vehículos de ambos estacionaban en zonas reservadas para este colectivo en la ciudad. Los agentes acreditaron que Rey se valió de esta fotocopia incluso cuando no transportaba al titular de la tarjeta, por lo que la sancionaron por su uso fraudulento durante un periodo estimado de cuatro meses.

Tras conocerse la noticia, Rey alegó que se trataba de un incidente de su vida privada, previo a su entrada en política de la mano de Ciudadanos. Esta afirmación resultó no ser cierta, ya que la sanción se le notificó en junio de 2014 y desde marzo de ese mismo año ya ejercía como responsable de comunicación y afiliación en Galicia del partido de Albert Rivera.

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