Estado que presenta el embalse de Eiras que abastece al área de Vigo
Estado que presenta el embalse de Eiras que abastece al área de Vigo - SALVADOR SAS/EFE

La alerta por sequía llega ya a toda Galicia

La Xunta autoriza la reducción del caudal ecológico de la presa de Eiras ante el riesgo para el agua potable del área de Vigo

SantiagoActualizado:

La alerta por sequía se extiende a todos los ayuntamientos gallegos. A principios de octubre la Cuenca Hidrográfica del Miño Sil decretaba esta medida para todos sus ríos, al mismo tiempo la de Galicia Costa lo hacía para seis de sus cuencas, unas semanas después añadía una séptima. Desde entonces poco ha llovido y los embalses continúan semana tras semana perdiendo agua almacenada. Ante esta situación, los responsables de Galicia Costa, que es de titularidad autonómica, han decidido esta mañana extender la alerta a las doce cuencas que faltaban.

El director xeral de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez, ha explicado que la decisión se toma por precaución para ir poniendo sobre la mesa las medidas que sea necesario acometer en caso de que no se produzcan las esperadas lluvias. Rodríguez ha afirmado que las predicciones meteorológicas apuntan que a partir del día 10 de este mes podrían llegar las precipitaciones a la Comunidad. El director xeral ha avanzado que exigirá a los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes que presenten sus planes de emergencia para hacer frente a la sequía y ha descartado cortes de suministro generalizados de momento.

En la reunión de la Oficina Técnica da Seca, celebrada en Santiago, se ha tomado también la decisión de reducir un 25% el caudal ecológico que vierte la presa de Eiras (que abastece al área de Vigo) al río Oitavén. Aunque la Xunta se había mostrado reacia a imponer esta medida —demandada desde hace semanas por el alcalde de la ciudad, Abel Caballero — finalmente ha decidido acceder. El Ayuntamiento vigués expuso el pasado viernes los problemas que está teniendo la planta potabilizadora de Casal para tratar el agua del embalse, que se encuentra al 38% de su capacidad. Pero el director xeral de Augas de Galicia consideró que con esa capacidad debería funcionar correctamente y ha responsabilizado al Consistorio de no haber invertido lo suficiente en la estación en los últimos años. En Vigo el agua que llega a los hogares empieza a estar turbia, según ha reconocido hoy el propio alcalde. Aunque a continuación Caballero ha aseverado que sigue siendo «perfectamente potable», informa Efe. Preguntado por cuándo se realizó la última inversión en la planta, Caballero ha asegurado no acordarse y ha cargado contra la Xunta, a la que le corresponde una parte. Desde la llegada de Feijóo al Gobierno, en 2009, no ha invertido nada, ha reprochado el regidor socialista. Un informe de un técnico municipal señalaba en 2010 que la ETAP del Casal presentaba ya entonces un diseño «claramente obsoleto en parte de sus instalaciones».

Los representantes de la otra cuenca hidrográfica gallega, la del Miño-Sil —competencia del Estado— también se han reunido hoy para analizar la situación en los municipios del interior de Galicia. Su presidente, Francisco Marín, destacó que se ha producido una caída del 65% de las precipitaciones medias desde el uno de octubre, que los caudales «están bajísimos» y que en los ríos de menor entidad «no se puede hacer nada» para mantener el caudal ecológico. En su tramo superior, el Río Miño porta sólo el 10% del agua que debería llevar en estas fechas, ha destacado Marín, según informa Ep. Para el presidente de la Confederación, «las grandes ciudades no van a tener problema de abastecimiento» en caso de que las precipitaciones se mantengan a un nivel similar que el pasado año hidrológico 2016/17, «el peor» registrado por el ente público. La sequía ha obligado también a no cumplir con el mínimo de agua que debe de llegar desde el embalse de Freiría a Portugal, por primera vez desde que se firmó el convenio hace 19 años.