El portavoz popular en el Parlamento, Pedro Puy
El portavoz popular en el Parlamento, Pedro Puy - MIGUEL MUÑIZ

Puy advierte sobre el impacto del 1-0 en la economía gallega

Luís Villares rebaja su apoyo a la consulta y le concede un valor únicamente político

SantiagoActualizado:

Galicia, como el resto de territorios y el Estado, no es una mera espectadora de lo que ocurre en Cataluña. El órdago del secesionismo y el referéndum ilegal pueden tener consecuencias negativas para el desarrollo económico y social de la Comunidad. En palabras del portavoz parlamentario de los populares, Pedro Puy, una declaración unilateral de independencia como la planteada por el Govern sería «perjudicial» tanto desde el punto vista económico, como desde la perspectiva social e institucional.

Puy manifestó que el desafío del independentismo es lo «suficientemente grave» como para que los gallegos tomen nota de los sucedido. Según el popular, la secesión afectaría de forma directa a la «capacidad de redistribución» de los ingresos del Estado hacia las autonomías, especialmente a través del sistema de financiación. A ello habría que sumar las consecuencias sociales que tendría para los gallegos residentes en Cataluña y, en conjunto, para la estabilidad del actual marco constitucional y de convivencia.

Sobre las actuaciones policiales del pasado domingo, Puy apuntó a la «complicada» situación a la que tuvieron que enfrentarse las fuerzas de seguridad del Estado. «Estaban intentando provocar que hubiese incidentes y que los agentes no cumpliesen con el encargo de los jueces», sostuvo.

Villares y el 1-O

En las filas de la oposición, Villares matizó su adhesión al referéndum ilegal del 1-O, pasada la movilización, y después de que su apoyo al derecho a decidir generara multitud de reproches desde la Xunta y el PP. El líder de En Marea ciñó el valor de la consulta al ámbito de la política, toda vez que el Tribunal Constitucional dictó su suspensión y evidenció su nulo significado jurídico. El magistrado en excedencia, aún así, acusó a Rajoy de no estar a la «altura» de las circunstancias y reclamó que Galicia debería tomar partido en un futuro debate sobre la reforma territorial del Estado. El viceportavoz de En Marea y líder de Anova, Antón Sánchez, fue más allá y aventuró que el «régimen del 78» quedó «finiquitado» tras el referéndum.