TRIBUNALES

El «violador de la Diagonal» de Barcelona niega que apuñalara a tres mujeres en Castellón

El acusado no ha contestado a ninguna pregunta en el juicio y se ha limitado a declararse «inocente»

El «violador de la Diagonal», sentado en el banquillo durante la sesión del juicio de este martes
El «violador de la Diagonal», sentado en el banquillo durante la sesión del juicio de este martes - EFE

El conocido como "violador de la Diagonal" de Barcelona ha negado en el juicio que apuñalara a tres mujeres y acosara a una cuarta, y se ha declarado este martes "inocente" de estos hechos ocurridos en agosto de este año en Castellón. El fiscal pide 20 años y medio de prisión y una indemnización de 6.690,72 euros para las víctimas. Durante la vista, celebrada en el juzgado de lo Penal número 3, T.B.D. se ha negado a declarar y únicamente ha hecho uso de su derecho a la última palabra para asegurar que es "inocente".

El ministerio público le acusa de un delito contra la integridad moral, un robo con violencia en grado de tentativa y tres delitos de lesiones, con la concurrencia de la agravante de discriminación por razón de sexo. Por su parte, la defensa del procesado ha solicitado la libre absolución.

Según el escrito del ministerio público, el primer hecho se produjo el 2 de agosto de este año, cuando el acusado, "dada su animadversión al sexo femenino" se aproximó a una mujer en una calle de Castellón y le pidió un cigarro, a lo que se negó ésta. Entonces, el hombre, con gestos obscenos volvió a pedirle el cigarro, momento en que la mujer comenzó a gritar y él huyó.

El 5 de agosto, el procesado se aproximó a otra mujer que estaba esperando el autobús y, "de forma agresiva y a la vez que retorcía una lata de refresco", le pidió que le diera todo lo que tenía, a lo que ella le dijo que no tenía nada. Entonces el hombre le clavó una navaja en el costado y se fue del lugar.

Ese mismo día, el acusado sacó una navaja y se la clavó a otra mujer que transitaba por una calle al pasar por su lado y se marchó a toda prisa. Finalmente, el 6 de agosto, el procesado siguió a otra mujer por la calle, a la que cogió "fuertemente" del brazo y le cortó con un instrumento.

El médico forense que reconoció al acusado ha señalado que tiene rasgos de trastorno esquizoide de la personalidad, que no le impiden distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Según ha dicho, cuando reconoció al procesado "no hubo comunicación, mostró un mutismo y un negativismo activo, así como agresividad", y ha calificado su conducta de "extraña".

El forense ha relatado que posteriormente recibió documentación médica sobre el procesado relativa a los años 1989 y 1990 donde se hablaba de psicosis esquizofrénica y que había una sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 1989 que suspendió la medida de internamiento por tratamiento ambulatorio, a pesar de lo cual ha indicado que el hombre no padece esquizofrenia.

Al respecto, el médico ha explicado que en aquel momento había una confusión terminológica en cuanto a la clasificación de las enfermedades y cree que, en estos momentos, la sentencia de Barcelona no se daría.

Ojos «brillantes»

Por su parte, las víctimas han relatado cómo se produjeron las agresiones y, una de ellas, ha señalado que, tras sufrir un corte en el brazo por parte el acusado, este tenía los ojos "brillantes", como si "estuviera satisfecho de lo que había hecho".

Uno de los agentes de la Policía Nacional que realizó la identificación del acusado ha señalado que este les dijo que les iba a denunciar y que todas las mujeres tenía que morir porque todas eran una "guarras y una putas". Otro de los agentes ha confirmado que el procesado tenía antecedentes por agredir a mujeres en la entrada del metro de Valencia.

En los informes de las partes, el fiscal ha calificado los hechos que se juzgan como "graves" porque han producido lesiones con un instrumento "peligroso", las cuales, según ha dicho, han quedado "perfectamente acreditadas". Además, el representante del ministerio público cree que los hechos se enmarcan en una "situación machista", ya que el acusado "considera a la mujer como un ser inferior a la que puede someter a cualquier tipo de actos".

La letrada de la acusación particular, por su parte, ha destacado que el procesado supone un "peligro potencial para la sociedad, especialmente para el género femenino", por lo que ha pedido una sentencia condenatoria.

La defensa ha pedido la libre absolución para su patrocinado, puesto que -según ha dicho- "él niega los delitos y no hay testigos". Así mismo, ha afirmado que el acusado padece una psicosis esquizofrénica dictada por la Generalitat de Cataluña y que estuvo 11 años ingresado en un hospital psiquiátrico de Alicante.

La juez, antes de declarar el juicio visto para sentencia, ha señalado que el acusado permenecerá en prisión hasta que se dicte la sentencia, después de que el fiscal solicitara que se le mantenga la prisión provisional por el riesgo de reiteración delictiva y de evadir la acción de la justicia debido a su falta de arraigo.

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