Imagen de la nueva sede central del Banco Sabadell en Alicante
Imagen de la nueva sede central del Banco Sabadell en Alicante - JUAN CARLOS SOLER
Independencia Cataluña

El vínculo del Banco Sabadell con Alicante

El banco se convirtió en hegemónico en esta provincia al absorber la antigua CAM y mantiene una importante cartera inmobiliaria y presencia social, por ejemplo, como copropietario del Teatro Principal

ALICANTE/VALENCIAActualizado:

El traslado de la sede social y fiscal del Banco Sabadell a Alicante ha estrechado el vínculo de la entidad con esta ciudad, una relación que surgió con la compra de la antigua Caja Mediterráneo (CAM) y que no se había perdido en ningún momento, aunque ahora sale reforzada definitivamente.

En buena medida, la que era cuarta caja española por volumen de negocios, una vez que certificaba su quiebra, proporcionó tamaño poderosamente al Sabadell para codearse entre los grandes del sector -ya es el cuarto-, al incorporar casi un millar de oficinas a sus 1.350 cuando absorbió a la CAM el 7 de diciembre de 2011, por el precio simbólico de un euro. La nacionalización de la CAM había supuesto la inyección de 5.249 millones de euros procedentes del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) a través de ampliaciones de capital.

De aquella red de la caja, un 24% se encontraba en Alicante -la cuarta provincia de la economía española- donde el Sabadell pasó de una presencia testimonial a convertirse en la entidad hegemónica con dos centenares de sucursales.

Además de esa irrupción en cada municipio de este territorio, la operación a la que en mayo de 2012 la Comisión Europea dio el visto bueno dotó al Sabadell de una cartera inmobiliaria que entonces se antojaba excesiva para los vientos de crisis y burbuja del ladrillo que soplaban.

No obstante, los directivos del equipo presidido por Josep Oliu apostaron por Solvia, su división inmobiliaria, que ha mantenido desde entonces su actividad e incluso ahora aumenta su red comercial con oficinas en toda la Comunidad Valenciana. No en vano, esta sociedad del grupo fue una de las cuatro con más volumen de viviendas y bienes gestionados a través del Sared (Banco Malo).

Este protagonismo en la economía alicantina también ha tenido su reflejo en la vida social y cultural, aunque ya no se pueda equiparar a los tiempos en que la Obra Social de la caja de ahorros pública llegó a presupuestar 75 millones de euros en un año para estos fines no lucrativos.

Imagen de la nueva sede central del Banco Sabadell en Alicante
Imagen de la nueva sede central del Banco Sabadell en Alicante- JUAN CARLOS SOLER

Aun así, el Sabadell suele financiar actividades empresariales, foros, jornadas divulgativas de ciencia y, en definitiva, puede considerarse uno de los mejores mecenas para los alicantinos. Mantiene, por ejemplo, una participación como co-propietario del Teatro Principal, también heredada de la CAM, cuyo legado también es visible por su fundación, gestora del rico patrimonio de edificios culturales y medioambientales, entre otros bienes.

Sabadell se ha mantenido como el principal referente financiero de la provincia. De hecho, pese al plan de ajuste anunciado en 2012, que contemplaba el cierre de medio centenar de sucursales, el banco lidera de forma holgada la cuota de mercado en la provincia de Alicante, donde cerrará el ejercicio con 209 oficinas frente a las 150 de CaixaBank o las poco más de 140 que posee el BBVA.

De la misma forma que el Sabadell heredó el legado de la CAM como entidad de referencia de los alicantinos, también ha tenido que asumir el lastre de la gestión de los antiguos directivos de la caja. De hecho, el pasado mes de julio el Tribunal Supremo estableció que Banco Sabadell es el responsable de las cuotas participativas emitidas por la Caja de Ahorros del Mediterráneo, cuya comercialización a minoristas se declaró nulo por error y vicio del consentimiento. La CAM fue la primera caja de ahorros en cotizar en Bolsa con este producto, comerciailzado por un valor de 292 millones de euros.

Otro beneficio directo para Alicante se va a materializar en que la entidad tributará más de 30 millones de euros al año en este nueva sede fiscal de la Comunidad Valenciana, con el volumen actual de beneficios que ha generado en los dos últimos ejercicios.

Fuentes de la entidad han explicado que «en la práctica todo seguirá igual», ya que la entidad mantendrá sus servicios centrales en Cataluña, aunque los impuestos los pagará en Alicante. A escala local, el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), aunque su pago del Impuesto de Sociedades también repercutirá indirectamente en este territorio por la financiación que Hacienda destina en función de la generación de riqueza.

Como referencia de cuál puede ser el flujo de fondos que seguirán llegando a las arcas del Estado -aunque ahora desde Alicante en lugar de Sabadell- el banco pagó 32,5 millones al fisco en 2015, si bien en ese ejercicio pudo deducirse un buen pico por la adquisición de la entidad británica Lloyd TSB. En 2016, su resultado fue similar, con 710,4 millones de euros de beneficio atribuido, un 0,3% más que el año anterior, aunque ya sin la ventaja de repercutir la citada compra en el Reino Unido.

La llegada al edificio de la antigua sede central de la CAM -aunque con carácter simbólico y legal, más que operativo- ha despertado optimistas expectativas entre el empresariado del entorno, porque parece abrir nuevas oportunidades de inversiones para este territorio, dado que la proximidad de los órganos de decisión de esta entidad puede pesar en la toma de decisiones.

El presidente de la Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (Coepa), Francisco Gómez, se mostró «bastante optimista» sobre que la entidad pueda aumentar sus inversiones en esta provincia y en la Comunidad Valenciana.

«Es bueno para las empresas y para la provincia en general porque nos pone en el mapa financiero español, y porque lo que perdimos con el fin de la CAM, la cercanía con los órganos ejecutivos de una entidad bancaria, se puede recuperar», valoró el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Juan Riera.