Imagen de archivo de un hombre fumando en la ciudad de Valencia
Imagen de archivo de un hombre fumando en la ciudad de Valencia - EFE
Sanidad

¿Tiene el tabaco fecha de caducidad?

Un estudio de la Universidad CEU-Cardenal Herrera alerta de que el producto es semiperecedero y no dura más de seis meses

VALENCIAActualizado:

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad CEU-Cardenal Herrera confirma que el tabaco debe considerarse un producto semiperecedero con una vida útil, según las marcas, de entre tres y seis meses, algo mayor en el caso del tabaco rubio que en el negro, y que se debe conservar refrigerado.

Según un comunicado de la universidad, en estudios anteriores el equipo del CEU-UCH ya estableció que la mayor fermentación del tabaco negro constituye el principal factor causal de EPOC, enfermedad respiratoria aguda (BQT) y cáncer de pulmón entre sus consumidores.

La investigación, llevada a cabo por el Grupo SEPLAN del CEU-UCH, constituye la tesis doctoral de la investigadora Sandra García Fontestad, quien ha destacado que "establecer una fecha de consumo preferente para el tabaco podría disminuir el indiscutible efecto dañino del tabaco sobre el consumidor, derivado fundamentalmente de su fermentación".

"Estudiar garantías en cuanto a modo y tiempo de conservación podría, al menos, limitar en parte la oferta de este producto, que es de por sí nocivo", ha manifestado García.

Según han informado, tal y como ocurre con productos como los caramelos, chicles, vinos, sal o vinagres, el tabaco presenta en España un trato especial en cuanto a la indicación de fechas de duración o vida útil, de acuerdo con la Ley del Código Alimentario en la que está incluido.

Para determinar el grado de deterioro del tabaco, se han analizado muestras de cigarrillos de dos marcas de tabaco rubio y dos de tabaco negro en distintos periodos de tiempo: a los tres, seis, nueve y doce meses, y a los cinco años, que son los tiempos que se utilizan para clasificar los productos como perecederos, semiperecederos y de larga duración.

También se ha observado el grado de deterioro en distintas formas de conservación en cuanto a temperatura y humedad: en condiciones ambientales, en nevera o refrigerador "no frost" (de 5 a 6 grados) y en humidor (de 60 a 70 % de humedad).

La investigación del CEU-UCH ha permitido validar la hipótesis de partida: el tabaco es un producto perecedero que pierde sus características originales por el deterioro de la hoja de Nicotiana tabacum L., debido a cambios en la morfohistología y a la acumulación de sustancias derivadas del proceso natural de fermentación que experimentan los órganos foliares de esta planta.

Además, las condiciones de almacenamiento -ambientales, de refrigeración y de humedad- influyen en la fecha de duración del tabaco, con diferencias significativas entre el tabaco negro y el rubio.

"Si bien a los tres meses la estructura de los tejidos de la hoja del tabaco sigue en buen estado", explica García, "en todas las marcas y medios de conservación estudiados las acumulaciones de productos derivados de la fermentación aumentan significativamente, sobre todo en las muestras conservadas en el humidor".

Estos resultados empeoran progresivamente a los seis y nueve meses, y ya a los doce meses las muestras presentan "incontables" acumulaciones de derivados de la fermentación y la estructura de los tejidos se encuentra deteriorada en todas las marcas de tabaco y condiciones de conservación estudiadas.

"Los resultados a los doce meses son similares a los observados a los cinco años, por lo que el tabaco no puede considerarse un producto de larga duración", según García.

El equipo investigador de este estudio ha estado compuesto por los doctores Isabel Martínez Solís, del Departamento de Farmacia de la Universidad CEU-Cardenal Herrera; Pilar Soriano Guarinos, del Departamento de Botánica y Geología de la Universitat de València, y Francisco Bosch Morell, del Departamento de Ciencias Biomédicas del CEU-UCH.

La investigación ha sido financiada a través de varios proyectos de convocatoria pública de las consellerias de Sanidad y de Educación.