Vicente Ordaz - EL FARO

Servir y proteger

«Un policía, local, nacional o autonómico, se juega la vida cada vez que realiza un servicio»

Vicente Ordaz
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Hasta el martes no conocíamos su nombre. Ojalá a esta hora siguiese como un policía anónimo para la opinión pública. El martes falleció en acto de servicio el subinspector Blas Gámez, era un hombre normal y un policía excepcional. Afortunadamente sucesos como este, son muy esporádicos en Valencia, en la Comunidad y en España (Cataluña incluida) en relación a otros países en los que la crónica de sucesos diaria se nutre de crímenes y agresiones a miembros de los cuerpos de seguridad de forma diaria. Aún así, un policía, local, nacional o autonómico, se juega la vida cada vez que realiza un servicio, no somos conscientes, pero es así. El ejemplo más desgraciado que apoya lo dicho, lo vivimos el pasado martes.

Cuando algo ocurre, cuando todos corren en una dirección, todos huimos del peligro, un policía corre justo en la dirección contraria, es su trabajo, es lo que hacen. Por cosas así los cuerpos y fuerzas de seguridad deberían tener el respeto y cariño de todos. A veces ocurre, otras no tanto. No son tan lejanos los tiempos en los que algunos de los actuales dirigentes políticos de la Comunidad se encaraban en manifestaciones o cuestionaban sus actuaciones. Mucho más duras son las imágenes que hemos vivido en otras comunidades, tampoco hace tanto.

Ojalá y al menos, de una situación tan trágica y triste como la muerte de un policía ejemplar a manos de un asesino despiadado, pueda servir para que la sociedad tome conciencia real del respeto que merecen los cuerpos de policía, de la importancia de su trabajo, de lo profundo de su lema casi internacional, servir y proteger. Sabemos de algunas de sus actuaciones exitosas, pero las más importantes, las más trascendentes, quedan fuera del plano mediático. Ellos saben lo que hay, nosotros afortunadamente no.

Desde esta columna el pésame más sentido para la familia del subinspector, el abrazo para los compañeros cuyas imágenes de dolor en estos días deben haber llegado al corazón de todos. Y una petición, si me lo permiten para la ciudadanía, respeten a la policía por que ellos son los que nos protegen de indeseables y asesinos como este caso, pagando incluso con su vida. Ellos son los que desde el anonimato nos permiten vivir con seguridad, esa cosa que cuando la tienes no la valoras, y cuando te falta a ti o a los tuyos, darías lo que fuera por tener.

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