Imagen de los efectos de la sequía en la provincia de Alicante
Imagen de los efectos de la sequía en la provincia de Alicante - JUAN CARLOS SOLER
El problema del agua

La sequía deja en riesgo de restricciones a cuatro millones de personas en la Comunidad Valenciana

Todas las comarcas al sur de Valencia y varias en Castellón están en prealerta o alerta

VALENCIAActualizado:

La falta de reservas hídricas ha acercado el riesgo de restricciones en la Comunidad Valenciana para 4.025.270 personas, que viven en las comarcas hidrográficas dependientes de las demarcaciones del Júcar y el Segura que se encuentran en situaciones de prealerta, alerta o incluso emergencias.

Según el último “Informe de seguimiento de los indicadores de sequía en el ámbito territorial” de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), este nivel por debajo del recomendable afecta a las zonas del Palancia-Los Valles (Castellón), Turia (Valencia), y a todas las situadas en la provincia de Alicante (Marina Alta, Vinalopó-Alacantí, Serpis y Marina Baja). En el caso de estas dos últimas, la situación está tipificada por los expertos como de «emergencia», o sea, por debajo del 0,15 en la escala de indicadores del sistema en la que el a partir de 0,5 está la «normalidad»

La población total de estas comarcas, contando la estable de todo el año y la flotante del verano, es de 3.619.075 habitantes. Y hay que sumarle 406.195 más del territorio adscrito a la Confederacón Hidrográfica del Segura (CHS), en la Vega Baja, ya que este organismo decretó a mediados de agosto también la situación de prealerta para el conjunto de su demarcación. Según sus datos, se trata del peor año de la última década, a efectos se sequía.

El déficit de precipitaciones en la Comunitat Valenciana en los últimos once meses ha sido del 40%, más acusado en el litoral y en el sur de Valencia y norte de Alicante, donde en muchas localidades no ha llovido ni la mitad de lo que es normal.

Esta situación ha propiciado que los embalses del Júcar y el Segura acumulen 434 hectómetros cúbicos menos que hace un año.

Dada la gravedad que podría desencadenar este pobre nivel de recursos hídricos, la Diputación de Alicante ha aprobado entre este año y el anterior cerca de un millón de euros en inversiones destinadas a mejorar el suministro de los municipios de la Marina Baja mediante la construcción y mejora de distintas instalaciones, y se contempla continuar con estas obras de emergencia. Así lo ha señalado esta semana el presidente del Gobierno provincial, César Sánchez, durante la reunión de la Junta General del Consorcio de Aguas de la Marina Baja que ha presidido en Benidorm.

«Creemos que en una situación tan complicada como la que está viviendo en estos momentos la provincia de Alicante, era conveniente reunirnos con los alcaldes de la comarca para dar cuenta, informar y ponernos al día en la situación hídrica que tiene en estos momentos la Marina Baixa», declaró Sánchez.

En total, y gracias a estas ayudas, en la comarca se han contemplado un total de 21 proyectos de eficiencia hídrica, reparación de infraestructuras de abastecimiento y saneamiento, obras de abastecimiento en alta y baja y eficiencia del uso de agua en regadío, según informó la Diputación.

Por ahora, el abastecimiento de agua para consumo y riego en 2016 en la Marina Baixa está garantizado con los recursos existentes para este año. El presidente ha garantizado que en estos momentos no se contempla ningún tipo de restricción, pero no obstante la situación de sequía actual «obliga a seguir trabajando, a seguir preocupándose, invirtiendo y reivindicando los trasvases, tanto el del Júcar-Vinalopó como el del Tajo-Segura, como una medida necesaria y eficaz para poder garantizar el agua en la provincia».

Desde otra partida presupuestaria, dentro del Plan Financieramente Sostenible, también se han impulsado ayudas por valor de 458.000 euros para desarrollar obras de abastecimiento.