Toni Subiela - PEUS DE PLOM

Peus de plom Toni Subiela

«El título de columna que hoy estreno hace referencia a este equilibrio necesario entre el cambio y el sentido común»

- Actualizado: Guardado en: Valencia

No es la primera vez que hago referencia en mis artículos a la vieja y a la nueva política como dos maneras de entender la realidad y el cómo deben de empezar a hacerse las cosas para alcanzar nuevos propósitos.

No es un cambio de actitud, sino un cambio de mentalidad. Un cambio que nace con un partido moderno, con gente que quiere de verdad mejorar la sociedad en la que ahora vivimos sin líneas rojas ni azules que bloqueen la estabilidad que necesitamos.

El título de columna que hoy estreno hace referencia a este equilibrio necesario entre el cambio y el sentido común, la responsabilidad y la prudencia. La política española carece, en su sentido más estricto, de un proceso autocrítico de análisis y evaluación de resultados, de valoración de los efectos que nuestras decisiones tienen a diario. Personalmente creo que es necesario afrontar nuestras acciones con una expresión valenciana que utilizo con frecuencia: con “peus de plom”, es decir, con precaución y con responsabilidad por las consecuencias de nuestros actos.

Peus de plom para que lo que es de todos no sea lo de algunos, para no estar presentes cada día en los informativos con vergüenzas de echar mano a la caja común y no por cuidar los fondos públicos para garantizarnos el futuro.

Peus de plom para no anteponer nuestros intereses como políticos a la ciudadanía y el futuro de España. Asistimos estas semanas al espectáculo de ver cómo la vieja política se pelea por la dirección de sus partidos y no por el progreso de su país.

Y peus de plom para que nuestro proyecto transforme y no destruya lo que logramos entre todos, para que cambiemos las cosas que no funcionan por otras que nos permitan avanzar, sin renunciar a la historia que compartimos y nos enorgullece.

Que el diálogo y la tolerancia se abran paso para regenerar una política antigua que no consigue ser la solución a casi ningún problema de este nuevo tiempo que vivimos y que, en cambio, genera situaciones que cada vez comprometen más nuestro porvenir.

La recompensa del trabajo bien hecho es el mejor aliciente para aquellos que entramos en política con la pretensión de buscar otra forma de hacer las cosas y representar a los ciudadanos que nos dieron su confianza. Respeto, reto y responsabilidad.

*Toni Subiela es diputado de Ciudadanos en las Cortes Valencianas

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