Fallas

Pere Fuset descarta dimitir pese a ser desautorizado por el protocolo del vestuario de las falleras

El concejal exculpa a Joan Ribó: «El alcalde no está para tener conocimiento de cada detalle»

Imagen de Pere Fuset
Imagen de Pere Fuset - ROBER SOLSONA

El presidente de la Junta Central Fallera (JCF) y concejal de Cultura Festiva en el Ayuntamiento de Valencia, Pere Fuset, ha negado la posibilidad de presentar su dimisión en el organismo tras la polémica creada después de que se hicieran públicas las normas sobre la vestimenta de las falleras. "Sería irresponsable abandonar el barco en este momento", ha subrayado.

Fuset también ha asegurado que la polémica en torno a la publicación del reglamento "la ha alentado gente con fines extrafalleros" y que, por tanto, "ha sido activada ahora, en el peor momento posible, con una intencionalidad política: desgastar al Gobierno" local, dirigido por Joan Ribó.

En declaraciones a Europa Press, Fuset se ha pronunciado en estos términos respecto a las 'Normas de protocolo y actuación para las falleras mayores de Valencia y sus cortes de honor' que pide a las jóvenes que eviten las transparencias y escotes "excesivos" y vistan faldas de una longitud mínima a la altura de la rodilla.

Sobre este protocolo, Fuset ha reiterado que la JCF decidió "sacarlo del cajón" en octubre para votar una serie de modificaciones de cara un nuevo reglamento "con la aprobación de los sectores falleros y que tenga en cuenta la dignidad de las mujeres falleras". "Ese documento no debería estar tal cual, era un error y llevaba demasiado tiempo", ha recalcado.

A pesar de ello, ha puntualizado que en la JCF "los cambios no se pueden impulsar únicamente por el presidente" y "requieren del consenso del sector fallero", ya que se trata de "un organismo complejo compuesto en su mayoría por voluntarios". "Tengo que responder por decisiones que no comparto", ha asegurado.

Preguntado por su punto de vista sobre la polémica, el presidente de la entidad ha asegurado que "ha sido activada ahora con una intencionalidad política en el peor momento posible", porque que "la gente que ha alentado esto tiene unos fines extrafalleros" y "han jugado otros factores que escapan del mundo fallero". "Así me lo ha dicho gente de dentro de las Fallas de diversa ideología", ha recalcado.

En cuanto a la intencionalidad, ha apuntado que, en su opinión, trata de "desgastar a un gobierno", el de Ribó, para lo que "han activado esta polémica y este 'monstruo'", como ha calificado al reglamento.

Pere Fuset sí ha reconocido "el error por haberlo detectado tarde" y ha asegurado que en los próximos meses "se van a depurar las responsabilidades posibles". "No descarto abrir la puerta a la reflexión sobre la forma de trabajar y para ello utilizar mi margen limitado como presidente", ha avanzado.

Al respecto, interpelado por si piensa dimitir, ha remarcado que "sería irresponsable abandonar el barco en este momento" y ha señalado que su "responsabilidad" es "hacer un llamamiento a la calma y la unidad del mundo fallero", así como "convencer al sector" de la necesidad de un nuevo reglamento.

De cara al nuevo protocolo, Fuset ha asegurado que es algo que no puede hacer "solo" porque "la complejidad del mundo fallero implica consenso". Con todo, ha expresado que confía y desea en que las próximas normas "sean respetuosas con los derechos de la mujer", para lo que pedirá la colaboración de los técnicos del departamento de Igualdad del Ayuntamiento. "Espero que las Fallas tomen conciencia en la línea de la dignificación de la mujer", ha remachado.

Preguntado por la postura de los expresidentes de la JCF y la mayoría de las Falleras Mayores de los últimos años al respecto --que en sendos comunicados han negado la existencia de normas impuestas en la vestimenta--, el titular de la entidad ha recordado que "los presidentes ya manifestaron su rechazo al hecho de que este documento estuviera vigente sin su consentimiento".

Asimismo, ha subrayado que tiene "constancia" de reglamentos "anteriores a 2007" y ha lamentado que "se podrían haber modificado antes si la JCF pudiera haber tenido acceso a ellos".

En cualquier caso, Fuset ha recalcado que los documentos no eran simples recomendaciones: "todos están encabezados con el apartado de 'Normas de obligado cumplimiento', el requisito de observación imprescindible y la advertencia de que en caso de no ser aprobados, tendrían que tener consecuencias".

Para ilustrar esta postura, ha señalado que el concejal del PP y expresidente de la JCF Félix Crespo "ha cambiado su versión: primero decía que no existía, luego que era un borrador y hoy mismo lo ha reconocido". "Ante la evidencia, el debate solo se ha centrado sobre la decisión inoportuna" --de que las Falleras Mayores de 2017 lo firmaran--, ha lamentado.

Por otro lado, preguntado por el desconocimiento del primer edil sobre el reglamento, el presidente de la JCF ha incidido en que "el alcalde no está para tener conocimiento de cada detalle" y ha recordado que el organismo "es complejo y se rige por su propio organismo". "Es imposible que estos detalles le lleguen a él" --a Joan Ribó--, ha insistido.

Y sobre si cree que esta polémica podría afectar a la candidatura de las fiestas josefinas de Valencia como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, Pere Fuset ha aseverado que espera y desea que no: "La candidatura es firme y los informes son positivos", antes de que se ratifique la proclamación a principios de diciembre.

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