Imagen de Jaume Ortí, en el centro, durante la celebración de la Liga ganada por el Valencia en 2004
Imagen de Jaume Ortí, en el centro, durante la celebración de la Liga ganada por el Valencia en 2004 - ABC
Obituario

Muere Jaume Ortí, el presidente que llevó al Valencia a lo más alto

El exmandatario valencianista ha fallecido a los setenta años víctima de un cáncer de pulmón

VALENCIAActualizado:

«Muchas noches, bonico». Así solía saludar, siempre con una sonrisa en la boca, a los amigos a los que este viernes nos dijo adiós. El expresidente del Valencia Club de Fútbol Jaume Ortí Ruiz ha muerto en la capital del Turia a la edad de setenta años víctima de un cáncer de pulmón contra el que llevaba luchando en los últimos tiempos.

Ortí (Aldaya, 24-1-1947) fue el presidente de la entidad de Mestalla en su etapa de máximo esplendor, cuando ganó la Liga en 2002 y 2004. Aquel año, el Valencia alzó también la Copa de la Uefa, la Supercopa de Europa y fue declarado el mejor equipo del mundo con Ortí en el palco como máximo mandatario de la mano del entonces consejero delegado, Manuel Llorente.

En su faceta profesional, Jaume Ortí fue empresario en los sectores del aluminio y la hostelería. Fue presidente del club de Mestalla entre junio de 2001 y octubre de 2004. Más allá de su palmarés, pasará a la historia como una de las figuras más queridas por el valencianismo, que este domingo le brindará un homenaje a título póstumo en el encuentro que se disputará en el estadio de Mestalla ante el Fútbol Club Barcelona.

Desde su juventud había estado vinculado al fútbol, pero su figura cobró dimensión nacional la temporada que el Valencia logró imponerse a aquel Real Madrid de ensueño con los Ronaldo, Figo, Zidane y Beckham como principales estandartes. Algunos le atribuyen la paternidad del término «galácticos» para referirse a esa pléyade de estrellas ante las que el club de Mestalla logró alzarse con el título de campeón de Liga tras una sequía de 31 años.

Precisamente Ortí había protagonizado en 1971 una de las imágenes más icónicas del valencianismo. Aquel 18 de abril se desplazó junto a la peña de su localidad natal al estadio de Sarriá, donde el Valencia se proclamó campeón de Liga pese a perder por un gol a cero frente al Español de Barcelona.

Ortí era uno de los 15.000 aficionados que viajaron a la ciudad condal pero suya fue la foto con un abanico gigante en el terreno de juego cuando finalizó el partido. Tres décadas después, Ortí localizó el abanico y lo llevó hasta Málaga, donde su equipo, ya entonces con él como presidente, volvía a lo más alto del fútbol español un 5 de mayo de 2002.

Pese a llevar al Valencia a las cotas más elevadas de su historia, el verano de 2003 vivió uno de sus tragos más amargos. Tras aquella Liga histórica llegó una mala temporada y la afición del dispensó una monumental pitada en la presentación del equipo. El «dejarme hablar» de aquel día pasó a la historia. Ese año el Valencia se alzó con un doblete. Con todo, apenas unos meses después llegó su adiós. Ortí no era hombre de acciones -apenas poseía unos cambios títulos de la entidad- y el 5 de octubre de 2004 acabó su sueño cuando Juan Soler forzó su dimisión para ocupar la presidencia del club.

Pese a ello, Ortí no dejó de acudir a Mestalla, un estadio que combinaba con el Ciutat de Valencia, sede del Levante Unión Deportiva, al que siempre profesó su cariño y que también llora su pérdida.

Ortí representaba el perfil del aficionado del «pueblo» que plantó cara a los todopoderosos equipos de la Liga, pero jamás perdió la humildad y la bomhomía que le caracterizaban. Este viernes su lucha terminó, pero como ha acuñado el club de sus amores quedará «por siempre en nuestra memoria».