Imagen del edificio en el que se cometió el crimen - EFE
Sucesos

«He matado a mi hija»: el detenido en Alzira degolló a la menor cuando la madre le dijo que iba a denunciarle

La Policía investiga si Mihail D. intentó suicidarse o trató de escapar del lugar del crimen saltando por un balcón

VALENCIAActualizado:

«He matado a mi hija, he matado a mi hija». El grito de Mihail D., un hombre de 28 años que trabaja como recolector de naranjas rompió la tranquilidad de una tarde domingo en el número 12 de la calle Pare Castells de la localidad valenciana de Alzira. Mihail no mentía. En el domicilio familiar yacía el cuerpo sin vida de su hija, a la que había degollado. El alcade del municipio, Diego Gómez, explicó que el Ayuntamiento no tenía constancia de denuncias previa. Tampoco constaba expediente alguno en los Servicios Sociales.

Sin embargo, diversas fuentes apuntan a que la madre de la niña asesinada, Victoria, de nacionalidad rumana al igual que su marido y que trabaja en un almacén de frutas de la localidad, habría planteado a Mihail acabar con la relación. Según ha explicado a los periodistas una compañera de trabajo de la víctima, la madre de la menor asesinada había abandonado el domicilio para ir a denunciar unas amenazas y no se llevó consigo a su hija porque estaba durmiendo. Sin embargo, fuentes policiales confirmaron a ABC que la madre de la menor «nunca llegó a la comisaría a poner la denuncia».

Tanto esta mujer como la tía de la niña fallecida han confirmado que la madre tenía intención de separarse del asesino porque "no se llevaban bien como pareja, sin entrar en detalles".

“Mi hermana está acabada, terminada”, según la tía de la niña. “Quería venirse a vivir conmigo. Déjalo, le dije hace tiempo. Pero él le decía a ella que la quería mucho, que iba a cambiar, incluso que se mataría si lo dejaba».

"Ella nunca nos dijo que le pegara, porque lo hubiésemos denunciado", han explicado ambas mujeres, quien han asegurado que el agresor solía comportarse bien con la niña.

La discusión familiar pudo ser el desencadenante del crimen, que se perpetró cuando la mujer no se hallaba en el piso. Otras fuentes conocoderas de las pesquisas, en manos de la Policía Nacional, señalan que la mujer podría haber advertido al autor del crimen que estaba dispuesta a denunciarla por supuestos malos tratos, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente.

Los vecinos explican que el hombre siempre solía ir con la niña, pero le consideraban una persona «seria» que apenas les saludaba. Al contrario que su mujer.

Imagen del detenido tomada este lunes
Imagen del detenido tomada este lunes-EFE

Según el testimonio de una amiga de Victorina, su marido habría llegado a amenazar con hacer daño a la hija de ambos si ésta decidía divorciarse. La tarde de este domingo, el propio Mihail telefoneó a su mujer para decirle que había matado a la pequeña. Posteriormente se descolgó desde un segundo piso y cayó a un coche aparcado frente al edificio en el que sucedió el crimen. Los investigadores dudan entre si trató de suicidarse o si intentaba huir de la escena del crimen. La puerta de la casa quedó cerrada. Dentro, en el suelo, estaba la niña ya fallecida dentro de un charco de sangre y el arma homicida. Tras ser retenido por varios vecinos al confensar los hechos -«he matado a mi jija», repitió en varias ocasiones- fue detenido por la Policía Nacional. El Ayuntamiento de Alzira ha decretado una jornada de luto oficial mientras se está a la espera de que el agresor pase a disposición judicial.

El crimen ha sido objeto de repulsa por dirigentes políticos como el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, su homóloga andaluza, Susana Díaz, o la presidenta del PP de la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig, quienes condenaron los hechos a través de las redes sociales.

Siete niños asesinados en dos años

Tras este suceso, Save the Children ha insistido en la necesidad urgente de poner en marcha una ley que proteja a los menores de todas las formas de violencia.

En un comunicado, esta organización ha informado de que en los dos últimos años más de 70 niños y niñas han quedado huérfanos como consecuencia directa de la violencia de género, y al menos siete de ellos perdieron la vida en la misma agresión en la que la perdía su madre.

En España "la violencia contra la infancia permanece como una realidad oculta pese a las cifras conocidas", asegura la entidad, que añade que en 2015, el último año del que se tienen datos, se registraron 35.913 denuncias por actos violentos contra la infancia.

Imagen del traslado del bebé asesina en Alzira
Imagen del traslado del bebé asesina en Alzira-EFE

Para proteger a los menores, Save the Children pide la elaboración de una ley integral que proteja a todos los niños y niñas de todas las formas de violencia.

"Es necesario un marco que incluya medidas de prevención, detección, protección y reparación eficaces que aborde todas las formas de violencia que sufren los niños", asegura.

Más información: 016

Teléfono gratuito y confidencial que está operativo las 24 horas del día y que atiende en 51 idiomas a las víctimas de la violencia doméstica en toda España.