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Imagen de archivo de la plaza Xúquer de Valencia - ARRAY
Tribunales

La Justicia europea obliga a España a indemnizar con 13.000 euros a un valenciano por ruidos en su barrio

El Tribunal Europeo de Derechos entiende que el Ayuntamiento no tomó las medidas necesarias para frenar la contaminación acústica en bares y pubs

VALENCIAActualizado:

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha condenado a España a indemnizar con 13.000 euros a un vecino del barrio de San José de Valencia que denunció que las autoridades locales no estaban actuando contra el alto nivel de contaminación acústica de la zona donde vive debido a la apertura de bares y clubes nocturnos.

En sentencia de este martes, el tribunal, con sede en Estrasburgo, determina que se ha violado el artículo 8 del Convenio Europeo de Protección de Derechos Humanos relativo al respeto a la vida familiar y privada de Miguel Cuenca Zarzoso, de 87 años de edad y residente desde los años sesenta en este barrio universitario.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos vuelve a condenar a España por no proteger a un ciudadano de los ruidos nocturnos provocados por locales de copas y terrazas de València, que afectaron a su vida privada, como ya ocurrió en 2004 con el caso Moreno Gómez.

Ambos casos se han producido en Valencia y en edificios separados por escasos metros. Esta vez se trata de Miguel Cuenca Zarzoso, de 87 años, residente en el barrio de San José desde 1962, una zona con un "nivel acústico saturado", según el Ayuntamiento de la ciudad.

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de València, María José Broseta, ha lamentado, tras conocer la condena a España, la falta de planificación para ordenar el ocio.

Según Broseta, "Valencia es una ciudad ruidosa y los problemas de masificación de terrazas y botellón se están extendiendo a zonas como Patraix o Cabanyal y afectan a la práctica totalidad de la ciudad".

"Ha faltado en los últimos años una planificación a la hora de ordenar el ocio nocturno en cuanto a concesión de nuevas licencias, lo que ha dado lugar a la actual situación de colapso en muchas zonas como Ruzafa, Ciutat Vella, Cánovas, Cedro u Honduras", ha añadido.

En este caso, el TEDH impone el pago de 7.000 euros en concepto de indemnización además de 6.671 por las costas procesales y acusa al Ayuntamiento de no tomar las medidas adecuadas para frenar este nivel de ruido. Además da la razón al demandante de que vive en un área "indiscutiblemente sujeta a disturbios nocturnos" lo que afecta a su vida diaria, especialmente los fines de semana.

En su recurso de amparo, Cuenca Zarzoso reclamó que fuera indemnizado por las reformas en su casa consistentes en la instalación de ventanas de doble cristal y aire acondicionado. También recoge una sentencia previa de este tribunal que dio la razón a Pilar Moreno, otra ciudadana valenciana residente en su mismo barrio, por el alto nivel de contaminación sonora al que estaba siendo sometido.

El afectado aportó un informe médico que determinó que sufría ansiedad y que existía relación causa-efecto entre su cuadro médico y el alto nivel de ruido en la zona. Por su parte, Estrasburgo también ordenó un examen médico que concluyó que el ruido había alterado sus horas de descanso.

Las autoridades locales mantienen que no ha quedado probado que este vecino sufriera el nivel de ruido denunciando ante Europa ya que el ruido ambiental se percibe de forma diferente en cada hogar. Además mostró su compromiso porque se cumpliera la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones.

La resolución recuerda que, a pesar de que el Ayuntamiento de Valencia acordó en 1983 no otorgar más licencias para bares en esta zona, la medida "nunca se implementó" y continuaron abriéndose locales en el barrio.

En 1993 la Universidad Politécnica de Valencia concluyó en un estudio que en el barrio de San José los niveles de ruido nocturno estaban notablemente por encima de lo permitido por la legislación. Igualmente recuerda la batalla legal de Cuenca Zarzoso y el silencio administrativo obtenido por respuesta.