Coleccionismo

Un jubilado de Elche logra el récord Guinness con 1.057 botellas de brandy

La colección contiene figuras de torero, futbolista, soldado y una botella de 1888

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Un jubilado de 81 años de Elche (Alicante) ha logrado el certificado del Guinness World Records que le acredita como la persona particular con más botellas de brandy del mundo, en concreto 1.057. El documento del reconocimiento del récord ha llegado el martes a su domicilio, y ya se encuentra enmarcado en su salón, rodeado de las más de 1.000 botellas que llenan las estanterías de cristal repartidas por las paredes.

Con este certificado se cumple un sueño por el que lleva más de un año luchando y después de 55 desde que inició la colección.

"Es una alegría enorme que reconozcan que cuento con el mayor número de botellas de brandy. Esto no es moco de pavo", ha reconocido en declaraciones a Efe antes de recordar que hasta ahora había encontrado a un mallorquín con "solo" 840.

Después de recibir el documento que acredita su récord, desde la organización le han pedido que haga fotos en alta definición de la colección para que puedan ser incluidas en el próximo libro del Guiness World Records, que saldrá a la venta en octubre.

A pesar de esta alegría, Manuel ha señalado que en los últimos años ha dejado un poco de lado esta colección ya que la venta de brandy ha disminuido, y muchas de ellas tienen precios muy elevados.

Por ello, ha destacado que no le importaría vender la colección a una persona "que tuviera ilusión por hacerse cargo y también dinero para mantenerla".

La afición por estas botellas comenzó cuando, hace más de medio siglo, su madre y él regentaban una pequeña tienda de comestibles y un bar y, al cierre del establecimiento, el joven Manuel se quedó con las sobrantes.

Una de las botellas más antiguas data de 1888 y la compró en el barrio chino de Barcelona a un precio de 150 pesetas, y junto a ella las hay de todos los tamaños y formas posibles -torero, futbolista o soldado español-, incluso de apariencia de figuras de decoración.

Todas están rellenas y herméticamente cerradas, y proceden del Reino Unido, Alemania, Portugal, Italia, Francia, México, Andorra y de todas las provincias de España, donde las adquiría aprovechando sus vacaciones de verano.

Este coleccionista cree que algunas de las botellas podrían tener un valor de entre 1.000 y 2.000 euros.