TERRORISMO

Investigadores alicantinos lideran una operación internacional contra el tráfico de armas a yihadistas

La UCO de la Guardia Civil y efectivos de cuatro países y la DEA norteamericana han detenido a 109 sospechosos con 11.400 armas y un barco con 20 toneladas de hachís

El teniente coronel Javier Rogero, jefe del grupo de la UCO en esta operación
El teniente coronel Javier Rogero, jefe del grupo de la UCO en esta operación - EFE

El Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) de Alicante, perteneciente a la UCO de la Guardia Civil, ha liderado la operación internacional Urca, en la que efectivos de seguridad de un contingente formado por España, Italia, Francia y Grecia, coordinados por Europol y que con la colaboración de la DEA americana, ha desmantelado una red dirigida por sirios que nutría de armas a grupos insurgentes de Libia y otros países, entre ellos a terroristas yihadistas.

Javier Rogero
Javier Rogero- EFE

Este despliegue se ha saldado con 109 detenidos y la incautación de cien toneladas de hachís, 11.400 armas largas, más de un millón de cartuchos y diez toneladas de explosivos. La macrooperación ha intervenido desde su inicio siete buques, cinco de ellos cargados de droga y dos con armas. Todos ellos salían de Turquía, donde la red contaba con logística y eran adquiridos.

El dispositivo internacional conjunto han constatado que tras la salida de los barcos de Turquía, la droga, procedente principalmente de Marruecos, era cargada en alta mar para después dirigirse hacia aguas del Mediterráneo oriental con destino Libia y Egipto, fundamentalmente.

En una intervención se ha interceptado uno de los mayores alijos de los últimos años en Europa, un buque de bandera panameña que llevaba camuflados en dobles fondos, entre carga de madera, 19.600 kilos de hachís. Igualmente, en la operación los agentes incautaron abundante documentación y material informático que está siendo analizado.

La operación se inicio el pasado 22 de septiembre, cuando la Guardia Civil y el Servicio de Aduanas francés tuvieron conocimiento de que el buque Marti N, con bandera panameña y que se encontraba navegando por el Mediterráneo con rumbo a Libia, podría portar una gran cantidad de estupefacientes.

Con el apoyo de EUROPOL y de un avión del Servicio Aéreo de la Guardia de Finanza italiana, en la madrugada del 23 de septiembre fue localizado e interceptado en la zona del Estrecho, procediendo al abordaje del buque, ocupado en ese momento por DOCE tripulantes (11 ucranianos y 1 de Uzbekistan).

Tras la inspección del interior del barco se localizaron en unos dobles fondos, ocultos junto a la carga legal de madera que transportaba, unas grandes bolsas que contenían fardos de resina de hachís por lo que se procedió a trasladar el buque al puerto de Almería donde, en presencia de la comisión judicial, se realizó la descarga de la madera y el registro exhaustivo del barco, hallándose en su interior 19.600 kilos de hachís, deteniendo a la tripulación, que ingreso en prisión por orden de la Autoridad Judicial.

Califato islámico

En diversas fases, la operación ha permitido la intervención de cinco buques de gran calado que transportaban 97.840 kilos de hachís y de otros dos buques intervenidos en Grecia, uno de bandera boliviana, que transportaba 5.000 armas largas y 500.000 cartuchos de munición 9 mm parabellum, y otro de bandera de Togo con 6.400 armas largas, 570.000 cartuchos y 10 toneladas de nitrato amónico, cuyo destino final era la ciudad Libia de Misrata, bastión del califato islámico.

Armas incautadas en el buque con bandera panameña
Armas incautadas en el buque con bandera panameña- ABC

Se da la circunstancia que el buque de bandera boliviana intervenido con las armas y municiones en Grecia, había estado atracado en el puerto de Málaga desde 2010, tras ser abandonado por su anterior propietario, siendo adquirido en subasta pública en el año 2014 por un empresario sirio-libanes.

Durante la investigación, se ha detectado que esta gran organización también utilizaba la vía terrestre para el transporte de hachís, el cual se realizaba a través del Sahel (Marruecos). El transporte, realizado en camiones, partía de ese país, atravesando Mauritania, Mali y Nigeria, introduciéndose en Líbia, desde donde se llevaba a cabo la distribución del estupefaciente, que en ocasiones tenía como destino Egipto.

Esta vía terrestre también ha sido desmantelada como consecuencia de la estrecha colaboración de la Guardia Civil con la Gendarmería Real Marroquí, posibilitando diversas intervenciones en ese país, así como la detención de uno de los principales miembros de la organización criminal que se encontraba asentado en España.

Fruto de la colaboración e información entre la Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí, en septiembre de 2015 se intervinieron en un camión que se dirigía a Mauritania desde Marruecos, 9.880 kilogramos de hachís que iban camuflados entre rodillos de plástico destinados a la agricultura.

Droga que estaba oculta debajo de falsos fondos de madera
Droga que estaba oculta debajo de falsos fondos de madera- ABC

La aprehensión de estas cantidades de hachís, así como de las armas, ha supuesto un duro golpe para estas organizaciones que podrían estar detrás de la financiación de grupos de la insurgencia islamista radical, según destacan desde la Guardia Civil.

Los datos obtenidos en el marco de esta importante operación, junto con las estadísticas de aprehensiones efectuadas en los últimos años, avalan la tesis de que la Guardia Civil es el Cuerpo policial que más hachís incauta a nivel mundial, convirtiendo a España en un país de referencia en el ámbito internacional en la lucha contra el tráfico de este tipo de sustancias estupefacientes, añaden.

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