Sociedad

Los horarios del fútbol, un problema de «salud pública»

Accionistas del Valencia trasladan a Sanidad la queja por las múltiples lipotimias sufridas por los aficionados provocadas por el calor

Imagen tomada el domingo en el estadio de Mestalla poco antes de la cuatro de la tarde
Imagen tomada el domingo en el estadio de Mestalla poco antes de la cuatro de la tarde - ABC

Los horarios establecidos por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) para la disputa de los partidos de Primera División pueden provocar un problema de «salud pública». Al menos así lo considera la Asociación Pequeño Accionista del Valencia C.F., que ha puesto en conocimiento del Consejo Superior de Deportes y del Ministerio de Sanidad, la directriz tomada por la LFP «en perjuicio de la salud de las personas respecto a los horarios extremos de determinados partidos de fútbol».

Este domingo, el partido entre el Valencia y el Betis se disputó a las cuatro de la tarde, con una temperatura superior a los treinta grados.

Para la Asociación del Pequeño Accionista del club de Mestalla, «no se entiende que España, donde el mes de agosto y septiembre son especialmente calurosos y se desaconseja realizar actividades deportivas en días de especial calor o en determinadas franjas horarias según Sanidad, La Liga de Fútbol Profesional realicé cada jornada partidos a las 12:00, 13:00 y 16:00 horas donde se suelen superar los 30 grados en esas franjas horarias».

Imagen de parte de las gradas de Mestalla en pleno partido
Imagen de parte de las gradas de Mestalla en pleno partido- ABC

De acuerdo con los denunciantes, «imponer dichos horarios perjudica a la salud de las personas que participan en estos eventos deportivos». De hecho, sostienen que en «esta última jornada han sido muchos los espectadores que han sido atendidos por lipotimias».

En el encuentro entre el Valencia y el Betis, el jugador local Gayá se retiró del campo aquejado de un golpe de calor.

Según la asociación de accionistas, «el Ministerio de Sanidad, el Consejo Superior de Deportes y la Federación Española de Fútbol no pueden permitir que, por el objetivo de la rentabilidad económica, se ponga en peligro la integridad física de los aficionados que acuden a los campos de fútbol en horarios totalmente desaconsejados por el mismo Ministerio de Sanidad, al igual que la integridad física de los jugadores que disputan las competiciones».

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