Sucesos

Un hombre se enfrenta a veinte años de cárcel por matar a pedradas al exalcalde de su pueblo

El procesado atropelló a la víctima antes de acabar con su vida en la localidad de Ribesalbes (Castellón)

Imagen de archivo de la localidad de Ribesalbes
Imagen de archivo de la localidad de Ribesalbes - ABC

El fiscal solicita en su calificación provisional veinte años de prisión para un hombre acusado de matar al excalde de Ribesalbes (Castellón) Antonio Valls tras atropellarle con su vehículo y, posteriormente, golpearle con piedras.

El ministerio fiscal califica los hechos como un delito de asesinato y pide que el acusado indemnice a la viuda de la víctima con 86.000 euros y cada uno de los hijos con 9.500 euros por daños morales.

La víctima tenía 71 años y había sido alcalde de la localidad (de 1.300 habitantes) entre 1979 y 1983. El munícipe, el primero que gobernó el Ayuntamiento en el periodo democrático, había concurrido por las siglas del ADIR.

El juicio, cuyo jurado popular ha quedado constituido este viernes, dará comienzo el próximo lunes en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón.

Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, los hechos sucedieron el 27 de agosto de 2015 cuando el acusado se dirigió con su vehículo a la carretera en Ribesalbes con el propósito de localizar en el lugar a la víctima, a la que conocía por ser ambos vecinos de dicha localidad, y causarle la muerte.

Así, el acusado se percató de la presencia del exalcalde, el cual caminaba por la carretera CV-189, situó el automóvil detrás de él y aceleró la marcha. Posteriormente, golpeó con el vehículo al peatón, lo que hizo que éste saliera proyectado de espaldas sobre el capó del coche, fuera golpeado en la cabeza por la luna parabrisas frontal y cayera al suelo, donde fue arrollado por el paragolpes delantero y el plano inferior del vehículo.

El procesado detuvo el coche metros más allá del atropello, se apeó y se acercó a la víctima, que agonizaba tirada en el suelo. Entonces, según el fiscal, el acusado cogió dos piedras y golpeó al peatón varias veces con ellas.

En ese momento pasó por el lugar un ciclista y el acusado dejó de propinar golpes a la víctima, aunque su actitud generó temor a este otro usuario, que decidió no detenerse y seguir su marcha. Poco después, circuló por ese punto un coche al que el acusado hizo gestos para que parara.

La conductora se detuvo y el procesado le explicó que había atropellado a una persona aunque, con la intención de diferir el momento en que el atropellado pudiera recibir asistencia médica, le dijo que alguien ya había dado aviso a una ambulancia. No obstante, la mujer realizó una llamada al 112 para confirmar que habían recibido el aviso.

La víctima fue trasladada al Hospital La Fe de Valencia, donde falleció ese mismo día a consecuencia de las heridas provocadas por el atropello, en particular de un neumotórax traumático.

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