Imagen de la sede de Freixenet
Imagen de la sede de Freixenet - EFE
Economía

La «guerra del cava»: Freixenet reclama que no se limite la producción de la competencia de Cataluña

El Gobierno valenciano alega ante el Ministerio que la propuesta del Consejo Regulador es «injustificada y discriminatoria»

VALENCIAActualizado:

«Todo el mundo ha de poder desarrollarse y competir». Freixenet ha terciado en la controversia abierta por la petición del Consejo Regulador del cava para que el Ministerio de Agricultura limite las hectáreas de producción de uva destinada a este espumoso durante los tres próximos años. La solicitud del Consejo Regulador del cava, dominado por las bodegas catalanas, ha abierto la llamada «guerra del cava» al poner en el punto de mira a los productores de la localidad valenciana de Requena, que a través de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos de la Comunidad Valenciana ha solicitado al Ministerio de Agricultura que permita la plantación de 450 hectáreas de viñedo para la producción de cava, de acuerdo con el actual Plan de Reestructuración que finaliza en 2018.

El presidente de Freixenet y, a la sazón, de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha reclamado al respecto una regulación «prudente», pero que no suponga el freno al desarrollo del sector en localidades como Requena. En declaraciones a Antena 3 Televisión, Bonet instó a sus colegas de las bodegas catalanas a no «preocuparse» tanto por el crecimiento de los competidores y se centren en lo que tienen que hacer para aumentar sus propias ventas.

A la espera de que el Ministerio resuelva la solicitud del Consejo Regulador del cava -la respuesta se producirá antes del 15 de diciembre- las bodegas de Requena no perciben que se esté produciendo un boicot derivado del conflicto soberanista a los espumosos catalanes, de acuerdo con el presidente de la entidad que los agrupa, Emilio Expósito.

José Luis Bonet
José Luis Bonet - EFE

El dirigente de los Elaboradores de Cava de Requena recuerda que este fenómeno sí se produjo en 2004, cuando el entonces vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Josep Lluis Carod-Rovira, planteó un boicot a la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos. Como rememoró también el presidente de Freixenet, aquellas declaraciones supusieron una efecto bumerán contra el cava catalán, que supuso un «frenazo» para sus ventas del que se aprovecharon sus competidores.

Ximo Puig, «embajador del cava» valenciano

La Conselleria de Agricultura del Gobierno valenciano, por su parte, ha presentado alegaciones contra la limitación de la superficie de producción que plantea la Denominación de Origen el cava. Este domingo, en un gesto inequívoco al sector, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, será nombrado «Embajador del cava» en Requena.

Con todo, y a la espera de la resolución del Ministerio, los productores valencianos afrontan una campaña histórica, en la que venderán más de siete millones de botellas, en unas previsiones en las que, insisten, no se contemplan los efectos de un eventual boicot al cava catalán, y que se basan en buena medida en el incremento de las ventas fuera de España que, según recalca Expósito, representan más de un tercio de la facturación de las bodegas de cava de Requena.