AGRICULTURA

El granizo causa daños en 4.700 hectáreas de Valencia y Castellón

AVA-Asaja cifra las pérdidas en 10 millones de euros y pide la exención del IBI, la reducción de módulos y préstamos bonificados

Rambla Carbonera inundada este fin de semana por las lluvias, en Culla (Castellón)
Rambla Carbonera inundada este fin de semana por las lluvias, en Culla (Castellón) - AVEMET

Las granizadas caídas el pasado fin de semana en amplias zonas de las provincias de Valencia y Castellón han ocasionado daños en más de 4.700 hectáreas, según La Unió de Llauradors. Por su parte, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha cifrado en alrededor de 10 millones de euros las pérdidas globales provocadas por las lluvias y el pedrisco, que sobre todo afectaron a cítricos, uva, caqui y arroz.

Por ello, desde esta última organización han reclamado medidas como la exención del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza rústica, la reducción de módulos para la próxima declaración de la renta y préstamos bonificados.

"A la vista del desastre, AVA-Asaja hace un llamamiento a las administraciones locales, autonómicas y nacional para que tengan en cuenta estas inclemencias climáticas y pongan en marcha medidas que ayuden a los agricultores y ganaderos afectados a superar una situación cada vez más crítica", ha asegurado el presidente de la asociación, Cristóbal Aguado.

En un comunicado, La Unió de Llauradors detalla que en la comarca de Utiel-Requena existen unas 2.500 hectáreas dañadas repartidas por las localidades de Fuenterrobles, Venta del Moro (Jaraguas), Caudete de las Fuentes, Utiel y Sinarcas. En concreto, han especificado desde La Unió, en las dos primeras poblaciones se han observado los daños más graves, sobre todo en cultivos como la viña, el almendro y el olivo.

Así, en un radio de 500-600 hectáreas los daños son del 90 % y en otro de 1.200-1.500 hectáreas son menores, de entre un 10 y un 30 %, lo que significa que, en total se verán afectados unos 12 millones de kilos, sobre todo de uva.

En la Ribera Baixa, el pedrisco afectó a unas 628 hectáreas de cultivo de cítricos y caqui, centrado fundamentalmente en una franja formada por las poblaciones de Corbera, Llaurí y Favara, donde hay parcelas con daños del 75 %.

En cuanto a la Ribera Alta, la incidencia del pedrisco se situó principalmente en los términos municipales de Càrcer, Cotes, Alcàntera y Beneixida, con 576 hectáreas afectadas y con campos con daños que superan el 60 %.

Bueno para la sequía

En la provincia de Castellón, los efectos del pedrisco se centraron en las comarcas del Maestrat y Els Ports, en las localidades de Sant Mateu, La Jana, Cervera o Xert, donde puede haber unas 1.000 hectáreas afectadas, con una media de daños del 50 %. Sin embargo, desde La Unió han considerado que las lluvias fueron "muy positivas y beneficiosas para el campo después de la sequía que se arrastra".

Desde AVA-Asaja añaden que los efectos negativos del pedrisco "se han producido en un periodo especialmente delicado e importante para el buen desarrollo de las campañas". El triángulo que conforman los términos de Tavernes de la Valldigna, Cullera, Favara y Llaurí ha sido una de las zonas agrícolas más perjudicada, con unos seis millones de pérdidas, donde alrededor de 2.500 hectáreas fueron afectadas.

En la Plana de Utiel-Requena, AVA-Asaja ha estimado unas pérdidas de dos millones de euros en una superficie cercana a 800 hectáreas, además de daños en infraestructuras agrarias, muros de mampostería derribados y algunos caminos que han quedado temporalmente inutilizados.

Para Aguado, "o no llueve o cuando lo hace es a destiempo y con tormentas de granizo", que, a su juicio, "no solo se quedan cortas para paliar la extrema sequía, sino que, además, han causado daños en plena recolección".

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