Sucesos

Los golpes de calor dejan cinco muertos este verano en la Comunidad Valenciana

Se trata de personas que estaban trabajando en el campo o al aire libre

Los golpes de calor dejan cinco muertos este verano en la Comunidad Valenciana

Los golpes de calor, un shock que se caracteriza por un incremento de la temperatura corporal por encima de los 40 grados y alteraciones del sistema nervioso central, han dejado cinco fallecimientos en la Comunidad Valenciana este verano.

Según los datos facilitados a EFE por la Conselleria de Sanidad, cuatro de las muertes se han producido en la provincia de Alicante y otra en la de Castellón, y del total, cuatro se han producido en personas que estaban trabajando en el campo o al aire libre.

Entre el 15 de junio y el 31 de agosto, los servicios sanitarios han atendido doce casos por golpe de calor, de los que tres fueron atenciones en urgencias, dos ingresos en planta y siete ingresos en UCI, de los que aún hay un hospitalizado.

En la provincia de Alicante falleció un hombre de 52 años que estaba descargando un camión, otro de 58 que trabajaba en el campo y otro de 85 por una crisis comicial con hipertermia, además de una mujer de 82 que murió en su domicilio. El fallecido de Castellón es un hombre de 47 años que trabajaba en el campo.

En 2016 hubo nueve atenciones por golpe de calor en hospitales de la Comunidad que finalizaron en altas y con ningún fallecido, mientras que el verano anterior se registraron veinte atenciones por golpe de calor, de las cuales quince acabaron en altas y también se produjeron cinco muertes.

El delegado de Acción Sindical de CCOO-PV, Daniel Patiño, ha asegurado a EFE que estas cifras son "intolerables" y ha apuntado que los golpes de calor son "evitables con una adecuada organización del trabajo".

A su juicio, la industria, la construcción o la agricultura pueden limitar su exposición al riesgo pero también el trabajo en cocinas, hornos y lavanderías, limpieza y mantenimiento viario, transporte de mercancías y grúas o reparto de alimentación y bebidas, expuestos a "carga física extrema y temperatura elevada".

Medidas preventivas

El sindicato aboga por medidas a través de convenios colectivos o, en su ausencia, acuerdos con las empresas para implantar descansos preventivos y distribuciones irregulares de jornada o medidas organizativas de trabajo nocturno para limitar el riesgo en época del Ramadán, entre otras.

Patiño insta a la Administración y al sistema judicial a depurar las responsabilidades sobre los fallecimientos en el trabajo y alerta de las consecuencias del cambio climático y las "cada vez más frecuentes y duraderas olas de calor".

El golpe de calor es "una emergencia médica y causa tratable de fracaso multiorgánico" y entre las alteraciones del sistema nervioso central que la caracterizan predomina la encefalopatía y es típico el coma.

Las dos formas habituales en que se presenta son el golpe de calor clásico, que afecta a ancianos o personas con enfermedades debilitantes, y activo o por ejercicio, característico de personas jóvenes no entrenadas que hacen un ejercicio físico intenso.

"Los golpes de calor son absolutamente prevenibles", señala a EFE la directora general de Epidemiología, Vigilancia de la Salud y Sanidad Ambiental, Hermelinda Vanaclocha, quien afirma que durante 2017, la Comunitat ha registrado once olas de calor, la primera el 14 de junio y la última el 7 de agosto.

Las alertas por olas de calor, definidas cuando hay dos días seguidos de altas temperaturas, activan el protocolo de la Conselleria de Sanidad para informar a instituciones y ayuntamientos y que puedan tomar las medidas oportunas para prevenir sus efectos, "especialmente entre la población más vulnerable".

En función de la información aportada por el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), el protocolo activa la alerta en aquellas zonas termoclimáticas en que se divide la Comunitat en función de su afinidad climatológica y se establece un nivel extremo (rojo), moderado (naranja), medio (amarillo) o cero (verde).

Especial atención se presta a las residencias de ancianos y a personas mayores, a quienes se recomienda beber mucha agua, no salir en las horas centrales del día, quedarse en sitios cerrados con las persianas bajadas y poner el aire acondicionado y vestir ropa clara, entre otros consejos.

Además, a través de campañas en los medios y de las organizaciones juveniles se hace llegar a los jóvenes información para prevenir los efectos de la ola de calor.

Estas campañas se amplían a los festivales musicales, con carteles y trípticos "llamativos" para que los jóvenes, nacionales y especialmente extranjeros "que no están acostumbrados", sepan que, por ejemplo, "si hace mucho calor, no es bueno el alcohol".

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