PESE AL DÉFICIT HÍDRICO

La Generalitat Valenciana recomienda tener piscina si se vive cerca del monte por los incendios

Tras los últimos desastres causados por el fuego, el Consell informará pueblo a pueblo sobre las medidas de seguridad en zonas «urbano-forestales», aunque en Tárbena se cortó el suministro de agua por la sequía

Vecinos usan el agua de una piscina por un incendio este verano
Vecinos usan el agua de una piscina por un incendio este verano - EFE

La nefasta experiencia vivida en esta recta final del verano con los incendios forestales en la Comunidad Valenciana ha movido a los dirigentes de la Generalitat a anunciar ahora una campaña informativa pueblo a pueblo en aquellas zonas que denominan «urbano-forestales». Y parece que a costa incluso de sacrificar el ecologismo, puesto que entre las medidas de seguridad para poder atajar al fuego van a recomendar «disponer de una reserva de agua, como una piscina, una balsa o unos aspersores».

En el ideario de los socios de gobierno autonómico -PSPV-PSOE y Compromís, con apoyo de Podemos- no está precisamente la proliferación de piscinas y urbanizaciones, un modelo urbanístico al que tradicionalmente han achacado el déficit hídrico endémicos en este territorio.

De hecho, la Diputación de Alicante ha invertido un millón de euros en obras para mejorar el aprovecamiento de los recursos y el fantasma de los cortes de agua por la sequía se ha hecho real hace unos días cuando Tárbena se ha convertido en el primer pueblo en sufrir restricciones, primero nocturnas y ha llegado incluso o interrumpir el suministro un día entero.

Este domingo ha informado la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural del «impulso» a la regulación de las medidas de protección frente al fuego de las «viviendas situadas en entornos de interfaz urbano-forestal, en el marco de la campaña de prevención iniciada este verano».

Es más, no se trata de simples consejos, ya que recuerdan que «es competencia de propietarios adoptar las medidas necesarias para evitar que les afecte el fuego».

Otras medidas dentro de esta campaña llamada #stopalfoc que conviene adoptar es evitar que las copas de los árboles se toquen entre ellas y también con el matorral de su alrededor; las ramas deben estar a más de tres metros de las salidas de humos; el tejado debe permanecer limpio de hojas, así como también las puertas, ventanas y fachadas y no se debe acumular material inflamable en estas áreas.

Los depósitos de combustible han de ubicarse lejos de la vivienda y preferiblemente enterrados o protegidos. Las salidas de humos pueden tener una red matachispas. Los paelleros y barbacoas, es recomendable que tengan construido un techo y tres paredes laterales sobre un suelo no combustible.

De este modo, «se conferirá mayor seguridad a los propietarios de las viviendas en este tipo de urbanizaciones, que podrán planificar la defensa de su casa, y se especificarán las zonas y los mínimos que se deberán cumplir para minimizar los riesgos», señalan fuentes de la Generalitat.

Más viales

En cuanto a las medidas de seguridad colectiva: la instalación de hidrantes para abastecimiento para los medios de extinción; mantener una discontinuidad de combustible entre la zona urbanizada y la vegetación forestal; disponer de dos o más viales de acceso y rotonda final en caminos sin salida; y mantener libres de vegetación los viales de acceso y sus cunetas

Un helicóptero carga agua en una piscina
Un helicóptero carga agua en una piscina- EFE

La Conselleria ya ha iniciado, de hecho, las jornadas de concienciación de la necesidad de actuar en estas zonas próximas al monte, en los ayuntamientos que han mostrado interés en participar. Asisten residentes, presidentes o administradores de urbanizaciones del término municipal en el que se da la charla, se les habla del riesgo que tienen, de la obligación y necesidad de acometer actuaciones que prevengan del aumento de riesgo que supone estar cerca de un terreno forestal sin tomar precauciones y se les explica cuáles son las actuaciones pertinentes para reducir el riesgo lo máximo posible, según las mismas fuentes.

Estas reuniones se llevan a cabo por este departamento autonóimco (con la intervención de agentes medioambientales y personal adscrito al Plan de Vigilancia Contra Incendios Forestales del servicio prestado por VAERSA) y las diputaciones provinciales.

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