Polémica

Los expresidentes de la JCF replican a Fuset: «Nunca existieron normas sobre la vestimenta de las falleras»

Aseguran que no ha habido hasta la fecha un sistema de limitación o de prohibición

Pere Fuset y Joan Ribó, en una imagen de archivo
Pere Fuset y Joan Ribó, en una imagen de archivo - MIKEL PONCE

Varios expresidentes y ex secretarios generales de la Junta Central Fallera (JCF) han negado que haya existido nunca "documento alguno aprobado" por esta entidad "ni normas impuestas en ningún sentido de obligación"sobre la vestimenta particular de las falleras mayores y sus cortes.

El documento lo firman los expresidentes Enrique Real (1979-1991), Santiago Cerviño (1993-1995), Alfonso Grau (1995-2003), Félix Crespo (2003-2011) y Francisco Lledó (2011-2015), y los ex secretarios Pere Maroto (1980-1986), Donis Martín (1995-2003), Vicente Fayos (2003-2012), y José Luis Vaello (2012-2015).

Aseguran que la función de la Junta Central Fallera a través de su Delegación de Protocolo siempre ha sido la de "cuidar la imagen de las falleras mayores y cortes de honor de Valencia, asesorándoles en el tipo de actos a los que iban a acudir o para desempeñar sus funciones, a través de consejos y recomendaciones".

De todo ello se les informaba al inicio del desempeño de su cargo y en presencia de sus padres o tutores, como personas de principal apoyo para atender las obligaciones del cargo, y se mantenía la comunicación directa a lo largo de todo el ejercicio.

"Nunca ha existido un sistema de limitación o de prohibición de la libertad fundamental que asiste a cualquier persona de proyectar su propia imagen como siempre ha considerado oportuna de forma libre y sin controles previos", señalan.

Destacan que las representantes de las fallas siempre han despeñado el cargo "con una imagen digna y apropiada" y siempre han "cuidado hasta su último detalle sin necesidad de pasar por ningún control o fiscalización previa para autorizar su indumentaria o cualquier otro aspecto personal".

Los firmantes califican de "reprochable y deleznable" argumentar que las normas estaban escritas y aplicándose hace más de 20 años "para tratar de tapar o cubrir la nefasta decisión de quien en última instancia es el responsable de haber llevado a la práctica un documento escrito con intención de aplicarlo".

"A nadie que tenga o mantenga una disconformidad con esas normas, se le ocurre seguidamente hacerlas firmar de forma obligatoria a niñas y jóvenes sin alternativa posible, y con el agravante de advertirles de posibles sanciones por su incumplimiento y de ni siquiera hacerles entrega de una copia", añaden.

Hasta 2015, insisten, "nunca se ha puesto a la firma documento alguno que obligase a las falleras mayores o cortes de honor a cumplir normas obligacionales en el ámbito de su más estricta libertad personal y propia imagen".

Señalan que la Junta Central Fallera siempre ha desarrollado una labor de "asesoramiento, consejo o sugerencia en todas aquellas funciones que han desempeñado señoritas y niñas que han ostentado estos cargos, en aras a salvaguardar su imagen, su proyección como representantes de la fiesta".

Afirman que esta labor se ha realizado por todos los componentes de JCF "de forma altruista y con dedicación absoluta" y su trabajo siempre ha sido el de "solventarles problemas o dudas en cualquier situación, acto o representación que llevasen a cabo del colectivo fallero".

Asimismo, consideran que debates de esta naturaleza "no van a depreciar lo más mínimo el trabajo, la dedicación y el esfuerzo" realizado para que las Fallas sean reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios