«Escape rooms» Juegos de escapismo 5.0: más vídeo, electrónica e interacción con el usuario

Visitamos Mind Trips, una «sala misteriosa» de última generación que se suma al boom de esta alternativa de ocio en Valencia

Uno de los objetos de «escapes rooms 5.0: Mind Trips»
Uno de los objetos de «escapes rooms 5.0: Mind Trips» - ABC
MARTA MOREIRA Valencia - Actualizado: Guardado en: Valencia

Hace justo dos años, hablábamos en ABC de una nueva tendencia de ocio de origen húngaro que comenzaba a echar raíces en Valencia: los juegos de escapismo. En aquellos momentos solo operaban en la ciudad dos empresas –The X-Door y Clue Hunter-, convertidas hoy en rentables franquicias distribuidas en gran parte de España e incluso en el extranjero. La popularidad de este tipo de juego de aventuras en vivo –que se basa en la utilización del razonamiento lógico, el pensamiento lateral y la capacidad de trabajar en equipo- crece a un ritmo vertiginoso. Tanto, que en poco más de un año han aparecido una decena de salas más en la capital del Turia. Encontramos en ellas todo tipo de ambientaciones: un viejo búnker militar en el que has de adentrarte para descubrir el antídoto a una amenaza biológica que se cierne sobre la ciudad; un viejo galeón español del siglo XVI en el que debemos encontrar un valioso elixir para la eterna juventud o una peligrosa sala de juegos ilegal de la tendrás que huir antes de que la mafia te encuentre.

La proliferación de este tipo de gincanas para adultos (aunque algunas también son aptas para niños) ha dado lugar a otro fenómeno curioso: el turismo de juegos de escapismo. Ha nacido una nueva modalidad de “frikis”, que han perfeccionado su capacidad para descubrir accesos secretos y resolver puzles y enigmas a base de recorrerse todas las salas de su ciudad. Cuando ya han resueltos todas, comienzan a viajar a otros lugares para explorar otros desafíos. Algunos no solo se fijan el objetivo de pasar el juego antes de que acabe la cuenta atrás (que es de 60 minutos habitualmente), sino batir marcas de tiempo. En este mundillo, cómo no, abundan los blogs especializados y los rankings de usuarios, que cada vez son más exigentes.

Conforme ha ido creciendo la competencia en el sector, también ha evolucionado la complejidad y la sofisticación de los juegos. Los primeros consistían básicamente en una habitación de la que los participantes (en parejas o en grupos de 4 ó 5 personas) tenían que salir utilizando la intuición, la lógica y el pensamiento abstracto. Los juegos de última generación, sin embargo, incorporan video, más elementos electrónicos, resortes e interacción con el usuario. Se busca la inmersión total. En el barrio de Ruzafa de Valencia abrió hace tan solo unos meses una de estas “escapes rooms 5.0”: Mind Trips.

Equipo multidisciplinar de ingenieros y expertos en jugabilidad

El proceso de escritura del guión, diseño de jugabilidad y construcción de Mind Trips ha implicado más de un año y medio de trabajo y la participación de varios guionistas, dos ingenieros industriales y un profesor universitario experto en dinámicas de videojuegos. Además, la ambientación y el mobiliario han sido desarrollados por un cineasta y un restaurador de arte. Un esfuerzo destinado a cubrir las expectativas de todo tipo de público, desde los principiantes hasta los mayores expertos. “Hemos hecho tests a todo tipo de perfiles, incluso a gente que se dedica a crear juegos, y lo más pronto que se ha conseguido resolver el reto ha sido en 47 minutos. Casi la mitad no consiguen acabarlo antes de que acabe la cuenta atrás”, explica uno de los fundadores. Después de monitorizar muchas partidas desde las videocámaras, han llegado a la conclusión de que los errores más comunes entre los jugadores son la precipitación, los nervios y la frustración cuando alguien se atasca en una prueba. Es importante hacer un buen uso del subidón de adrenalina.

En este tipo de juegos de aventuras en vivo, el secretismo es ley. Cualquier filtración acerca de lo que ocurre detrás de esas paredes opacas puede arruinar la experiencia. Por eso, solo podemos adelantar que la “película” de Mind Trips transcurre en un futuro sobre el que se ciernen graves amenazas. Los jugadores deberán viajar a 2076 para salvar el mundo.

Además de un entretenimiento, los juegos de escape tienen muchas otras aplicaciones y ventajas: mejoran la capacidad de observación y concentración, agudizan el ingenio y la imaginación y pueden llegar a mejorar la autoestima. Además, son un sistema excelente para hacer aflorar la capacidad de liderazgo y las dinámicas de equipo, de ahí que muchas multinacionales contraten estos servicios como actividad de team building para sus ejecutivos. (Eso sí que es un juego “con trampa”).

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