Imagen de la sede de ACPV en el centro de Valencia
Imagen de la sede de ACPV en el centro de Valencia - ROBER SOLSONA
Política

Diada: cinco autobuses se desplazan desde Valencia para apoyar los actos independentistas

ACPV, la entidad que organiza el traslado, ha recibido más de 3,14 millones en subvenciones del Gobierno catalán en cuatro años

VALENCIAActualizado:

La Diada del 11 de septiembre contará con la participación de una delegación valenciana. En concreto, Acció Cultural del País Valencià (ACPV) ha fletado cinco autobuses que han partido desde la capital del Turia y Castellón para nutrir la asistencia a los actos secesionistas en vísperas de la fecha anunciada para la celebración de la consulta ilegal del 1 de octubre.

Desde que Artur Mas anunciara sus planes separatistas a finales de 2012, ACPV ha percibido durante los últimos cuatro años subvenciones del departamento de la Presidencia de la Generalitat de Cataluña por importe de 3,14 millones de euros.

ACPV, una entidad defensora de las tesis de los «países catalanes», ha gozado históricamente de un trato preferente en el reparto de ayudas públicas del Gobierno catalán para extender sus tesis en la Comunidad Valenciana. Además, forma parte, junto a los separatistas de Òmnium Cultural y la Obra Cultural Balear, de la denominada Federación Llull, que entre sus objetivos tiene trabajar por «un futuro compartido para los países catalanes».

Una meta que entronca con la «hoja de ruta» de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y la CUP, basada en extender el proceso secesionista a los territorios vecinos de la antigua Corona de Aragón.

De hecho, en la distribución de tramos efectuada por la ANC para albergar a los asistentes a la manifestación convocada el 11 de septiembre se han reservado dos espacios para las delegaciones procedentes de los llamados «países catalanes» –entre los que los secesionistas incluyen a la Comunidad Valenciana y Baleares– en la zona de la Plaza Cataluña. La representación valenciana y de las islas estará acompañada de otra que los convocantes denominan «Cataluña exterior».

El grueso de las subvenciones directas percibidas por ACPV corresponde al pago de la cuota anual del préstamo de su lujosa sede en Valencia, situada en el histórico edificio «El siglo» de la capital del Turia. De acuerdo con la información suministrada por el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC), el Gobierno catalán ha abonado por este concepto más de dos millones en los últimos años, desglosados en cuotas de 714.411, 670.073 y 659.602 euros.

Al margen de este convenio por el que la Generalitat de Cataluña satisface el crédito solicitado por la entidad dirigida históricamente por el editor Eliseu Climent para la adquisición de su sede, ACPV ha percibido entre 2013 y 2016 cerca de 1,1 millones de euros (una media de 272.000 anuales) con el objeto de financiar «diversas actividades culturales de la entidad».

En este contexto, la entidad ha fletado cinco autobuses desde Valencia y Castellón por precios que oscilan entre los 30 euros para sus socios y los 35 euros (el coste incluye el viaje de ida y vuelta) para facilitar el desplazamiento a Barcelona y escenificar el respaldo a las tesis soberanistas.

Al respecto, ACPV nunca ha ocultado su apoyo al proceso de autodeterminación a pesar de que una encuesta del Gobierno valenciano revela que el 94% de la población rechaza los postulados secesionistas. Así, el pasado mes de febrero suscribió un manifiesto en favor del proceso «democrático y soberanista» de Cataluña y contra «la judicialización que pretende imponer el Estado Español».

El documento se presentó en la sede de ACPV cuya hipoteca abona la Generalitat de Cataluña en un acto que sirvió para explicitar el respaldo a Artur Mas ante inicio del juicio contra la consulta del 9-N que sentó en el banquillo al expresidente de la Generalitat de Cataluña, la exvicepresidenta Joana Ortega y la exconsejera Elena Rigau.

Entonces, la entidad condenó «sin paliativos» la «deriva autoritaria del Estado español que afecta no sólo en Cataluña y su proceso democrático sino que nos acabará afectando también al País Valencià».