Sucesos

Deja ciego a un hombre al arrojarle lejía y salfumán en los ojos porque le «acosaba»

El agresor se declara «súper arrepentido» y se expone a una petición de doce años de cárcel

Un hombre acusado de dejar ciego de un ojo a otro tras arrojarle una mezcla de lejía y salfumán en 2014 en una calle de Benicarló (Castellón) ha declarado que le hizo "daño" porque la víctima le acosaba y amenazaba para que le diera dinero, aunque ha asegurado que está "súper arrepentido".

El procesado se ha manifestado así en el juicio que ha comenzado este miércoles en la sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón, que ha quedado suspendido hasta el próximo 14 de octubre debido a que no ha podido comparecer un perito que redactó un informe sobre la situación psicológica del acusado.

El fiscal pide para el procesado una pena de 12 años de prisión por un delito de lesiones, con la concurrencia de la circunstancia agravante de alevosía. Además, solicita que se le imponga la prohibición de acercarse a la víctima a una distancia no inferior a 200 metros y de comunicarse con ella durante un periodo superior en 10 años al de la duración de la pena de prisión impuesta.

Así mismo, el ministerio público pide que el procesado indemnice a la víctima con 18.315 euros por las lesiones sufridas, 40.000 euros por las secuelas y 15.000 euros por la incapacidad permanente parcial.

Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, el 20 de mayo de 2014 el acusado se encontró con la víctima en una calle de Benicarló, donde le dijo que esperara con un pretexto mientras él subía a su casa para bajar acto seguido y arrojarle a los ojos una mezcla de lejía y salfumán que portaba en dos botellas, que previamente había preparado con tal fin.

Como resultado de dicha conducta, la víctima resultó con lesiones como caustificación corneal bilateral grave que precisó tratamiento médico. Mientras que el ojo derecho recuperó la agudeza visual del 100 por cien, del izquierdo perdió totalmente la visión.

El acusado ha asegurado que conoció a su víctima en una parada de autobús, donde le pidió dinero y, a partir de ahí, volvió a verle en más ocasiones, en las que le perseguía pedir seguir reclamándole dinero. Según ha dicho, el día que le hizo "daño" la víctima volvió a pedirle dinero, por lo que él subió a su casa y, tras esperar una hora, bajó de nuevo a la calle para tirar basura.

Entonces, según ha relatado, la víctima le volvió a insistir en que le diera dinero y le reventó una bolsa de basura. Durante un forcejeo que mantuvieron ambos, el acusado ha asegurado que cayeron los líquidos que llevaba al suelo y tiró al otro hombre restos de lejía y salfumán.

"Me seguía y me acosaba cogiéndome por el cuello para que le diera dinero y me decía que me mataría si avisaba a la Policía", ha señalado el procesado, quien ha negado que preparase la mezcla de lejía y salfumán previamente.

Preguntado por el fiscal por una declaración anterior en la que había asegurado que su finalidad era dejar ciega a la víctima, el procesado ha indicado que "mi expresión fue exagerada, pues yo sólo quería detenerlo e ir a la Policía".

El acusado, que ha dicho que su víctima llegó a solicitarle hasta 1.500 euros, ha subrayado que se siente "súper arrepentido" de lo que hizo, pues "sé que hice daño".

Por su parte, la víctima, que está diagnosticada de una enfermedad mental, ha declarado que el día de los hechos el acusado le pidió que tirara a la basura unos cartones y otras cosas y le arrojó en la cara la lejía y el salfumán "sin ningún motivo, pues yo no le hice nada", y posteriormente salió corriendo.

Así mismo, ha señalado que conocía al procesado de vista y que nunca le había pedido dinero. Por otro lado, una forense ha manifestado que la víctima perdió la visión de un ojo por una quemadura cáustica ocular, mientras que un perito de la defensa que valoró al procesado en 2015 ha asegurado que un estado de estrés intenso puede producir cuadros psicológicos como depresión, ansiedad e, incluso, psicosis.

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