Juan Zumalde - VERLAS VENIR

Deberes Juan Zumalde

«Este cambio en la gestión de las tareas escolares nos lleva de camino a un mundo desconocido»

Imagen de una figura que recrea a Steve Jobs
Imagen de una figura que recrea a Steve Jobs - REUTERS
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Lo mejor de la vida es el cambio. Por eso, siempre que algo cambia, pienso que es para mejor. Busco motivos para ver en la novedad una oportunidad. Porque gracias al cambio hemos pasado, por ejemplo, de la caverna al adosado. En fin, que el optimismo debe impregnar cualquier análisis que hagamos del cambio.

De hecho, la palabra cambio ha servido en este país para ganar elecciones. Así es que fíjense ustedes que buena prensa tiene el término: cambio. Un concepto que es motor de la economía. El mundo de la moda ni siquiera existiría si no hubiera una necesidad de cambio que hace que el abrigo del año pasado parezca una cosa del pasado y necesitemos comprar uno de este año. Y otro del próximo.

Decía Steve Jobs que las cosas que ocurrían se comprendían siempre mirando hacia atrás. En el fondo, analizando los cambios ocurridos.

Les voy a hablar de una huelga que se está desarrollando estos días en diferentes lugares del país. La huelga de deberes escolares. Ustedes dirán ¿cómo es posible que los niños hagan una huelga de deberes? La respuesta es sencilla: no la hacen ellos, la hacen sus padres. ¿Que qué? Si, que la hacen los padres. Pero ¿cómo es posible? Pues porque los deberes los hacen ellos.

Ese es el cambio. Los que tenemos amigos que hijos en primaria y secundaria oímos de forma recurrente una broma, casi siempre de una madre, que dice: Hemos sacado un siete en el trabajo de conocimiento del medio. Hemos (madre e hijo) hecho un buen trabajo.

Yo no me imagino a mis padres haciendo mis deberes. Pero eso son cosas del pasado. El cambio, que insisto que siempre es para bien, es que ahora los padres, casi todos, ayudan y mucho a hacer los deberes. Y algunos, directamente, en lugar de ayudar, los hacen.

Conclusión. Un día se les hinchan las narices y deciden hacer una huelga contra los deberes. Dicen: Mis hijos no deben tener deberes. Cuando en realidad quieren decir: Estoy hasta la gorra de hacer los deberes de mis hijos.

Y, en mi línea, voy a pensar que esto es muy bueno. Que este cambio en la gestión de las tareas escolares nos lleva de camino a un mundo desconocido y, seguro, mucho mejor. Espero que la nueva situación nos pille con los deberes hechos.

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