Enrique de Miguel Fernández-Carranza* - TRIBUNA LIBRE

Cuando los batallones valencianos llegaron a la Guerra de Cuba Enrique de Miguel Fernández-Carranza*

«La capital se hallaba engalanada con arcos de triunfo y castillos de fuegos»

Fotografía del acorazado de la marina de los Estados Unidos Maine tomada en 1898
Fotografía del acorazado de la marina de los Estados Unidos Maine tomada en 1898 - ARCHIVO ABC
- Actualizado: Guardado en: Valencia

El 23 de febrero de 1895, con el "Grito de Baire", comenzó la última guerra de independencia cubana. Ya en marzo empezaron a salir tropas desde la Península para intentar acabar con la insurrección. Desde Valencia,y el día 8,lo hicieron 941 hombres que componían el Batallón Peninsular nº3-más tarde llamado "Alcántara Peninsular nº3"-formado por fuerzas de los distintos regimientos de la III Región Militar. Comprendía esta Región las tres provincias valencianas más las de Cuenca, Albacete y Murcia.

En la provincia de Valencia estaban situados cuatro regimientos de Infantería (Guadalajara, Mallorca, Vizcaya y Tetuán), además de dos de Caballería(Sagunto y Sesma) y fuerzas de Artillería, Ingenieros y Servicios.

El 21 de junio de 1895 partieron en el vapor "Antonio López", desde el puerto de Valencia, 3 jefes,31 oficiales y 894 sargentos, cabos y soldados del batallón expedicionario del regimiento "Guadalajara". Más tarde, los días 27,28 y 29 de agosto del mismo año, lo hicieron los batallones expedicionarios de los regimientos "Mallorca", "Vizcaya" y "Tetuán", con un total de 8 jefes,101 oficiales y 2958 hombres de tropa, que llegaron a la Gran Antilla en la primera quincena de septiembre.

El teniente 1º del Tetuán Francisco Bara Monclús, con descendencia en Valencia, dejó unas "Memorias de la campaña de Cuba", que pudimos consultar gracias a la amabilidad de su nieta Dª Pilar Bara. En ellas cuenta su llegada a La Habana con estas palabras:

"Formado el Batallón por compañías, en columnas por secciones, y luego formando de a cuatro, según lo permitía el espacio, hizo la entrada en medio de atronadores vivas. La capital se hallaba engalanada con arcos de triunfo y castillos de fuegos, arrojando al paso de los soldados el pueblo infinidad de tabacos , palomas, pañuelos, cintas y otros obsequios". Para el teniente Bara fue "uno de los recibimientos que nunca se olvidan".

El batallón del "Guadalajara" estuvo destinado inicialmente a la zona de Mayarí, en el norte de la provincia de Santiago de Cuba. En un mes, cuatro de sus oficiales y bastantes soldados murieron de fiebre amarilla, siendo trasladado posteriormente a la provincia de la Habana. El del "Vizcaya" combatió en las zonas de "Santa Clara" y "Trinidad”, en la provincia de "Las Villas”, y también en Manzanillo(Santiago de Cuba).El "Tetuán" lo hizo en la zona de "Sancti Spíritus" y el "Mallorca" en la provincia de la Habana, entre otras.

El "Alcántara Peninsular nº3", situado en la zona de Manzanillo, participó en la marcha que tuvo lugar desde dicha ciudad a la de Santiago de Cuba, para intentar ayudar a la guarnición sitiada por las tropas norteamericanas y cubanas.

Después de los batallones anteriores, salieron en agosto, septiembre y octubre de 1896 para Cuba tres compañías más de cada Regimiento, unos 2500 hombres en total. Algo similar a los Regimientos de la provincia de Valencia hicieron el de Castellón ("Otumba") y el de Alicante("Princesa").

Fueron numerosos los enfrentamientos que tuvieron los batallones valencianos durante la guerra, recibiendo sus componentes gran número de cruces, bastante de ellas pensionadas. El soldado Matías Vilanova, del "Vizcaya" ganó la cruz laureada de San Fernando. Otros valencianos de nacimiento, como Jaime García Borredá, de la Ollería, el guardia civil Bernardo Badal Suay,de Cirat, Vicente Badía Vidal, Médico de Valencia, Juan Devís Monleón,de Moncada, o Manuel Lluesma Nebot de Alcora también obtuvieron la preciada condecoración.

Como todos conocen, con la entrada de los Estados Unidos en la guerra y la toma de Santiago de Cuba pronto terminó el conflicto, no sólo dando lugar a la pérdida de Cuba, sino también a las de Puerto Rico, Filipinas y otras posesiones ultramarinas.

Los valencianos que fallecieron en Cuba, según nuestros datos, fueron 4733 (2339 de Valencia, 1356 de Alicante y 1038 de Castellón), la mayoría por enfermedades. Bien merecen un monumento a su memoria y que no caiga su sacrificio en el olvido cuando conmemoramos 121 años de su llegada a Cuba en un mismo mes de septiembre, como el actual, de un lejano 1895.

* Enrique de Miguel Fernández-Carranza es Doctor en Historia y Académico de Número RACV, Grupo de Investigación de Historia Militar RACV

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