Rafael Candela - Tribuna

Consejos vendo

«Este presidente Puig esconde a sus corruptos, déspotas, ilegítimos e incapaces cargos mientras Compromís mira para otro lado»

Rafael Candela
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Qué sabio el refranero español, al que cada poco hay que acudir porque siempre acierta en algunos de sus modismos para definir en pocas palabras una situación. Hoy volvemos a recurrir a él porque, por desgracia, la lamentable actitud del presidente de la Generalitat, y secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, nos obliga a ello. «Consejos vendo que para mí no tengo», amigo Ximo, nos toca en esta ocasión. Porque bien que ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio, con la diferencia de que los populares tenemos ahora la mirada limpia mientras los socialistas gobiernan tuertos desde la Generalitat Valenciana a nuestros municipios de Alicante. Aquí tienes, Ximo, otro refrán español que viene al pelo.

El nuevo Partido Popular de Isabel Bonig y Pepe Císcar puede ir con la cabeza bien alta a hablar con los ciudadanos de educación, sanidad y servicios sociales, problemas que el Consell se acaba de enterar por una encuesta que son los que preocupan a los ciudadanos, no la infrafinanciación (que los populares estamos esperando resolver con los socialistas en el Congreso cuando quieran sentarse a dialogar) o el valenciano.

Los populares hemos actuado cuando algún cargo no ha hecho lo correcto, al contrario que hacen los socialistas con sus casos, que por cierto ya empiezan a ser demasiados. No se trata ni del «tú más» ni de la táctica del ventilador, sino de demostrar cómo afrontamos las responsabilidades unos y como se escaquean otros. Nosotros ya lo hemos hecho, la pregunta es: ¿Y el PSPV?

Se nos acumula la faena. Alicante, Los Montesinos, Benferri, Algorfa, L’Alfàs del Pí, Castalla y veremos qué pasa con el alcalde de Xàbia y secretario provincial socialista, José Chulvi. Los socialistas viven felices porque los populares creemos en la Justicia, no en la venganza, y esperamos la actuación de los tribunales.

Una investigación, una sospecha, ya es suficiente cuando se trata de un cargo popular. Bien. Nosotros confiamos en la presunción de inocencia, bien o mal que nos pese mantener esta coherencia, mientras los socialistas miran el carné del afectado. Esa es su línea roja.

Puig abraza al alcalde de Alicante, en un acto público reciente
Puig abraza al alcalde de Alicante, en un acto público reciente - JUAN CARLOS SOLER

De lo contrario, el alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, ya estaría hace tiempo fuera del sillón. Está al borde del banquillo por fraccionar contratos para repartir dinero municipal sin concurso público. Solo un último recurso legal le separa del banquillo de los acusados, al que el PSPV parece que quiere que llegue Echávarri como primer edil de la capital porque no ha tomado medidas.

Si las hubiera tomado, quizás no estaría investigado por despedir a una funcionaria municipal por el delito de tener vínculos familiares con el portavoz popular. Una actuación despótica y soberbia, incompatible con una actuación justa a todas luces. Aunque no le condenen, ¿cómo pueden estar seguros los alicantinos de que este alcalde no decide según su lista de amigos y enemigos? Pero a Ximo parece que le da todo igual.

No le importa que el alcalde de Los Montesinos, José Manuel Butrón, esté imputado por presuntas irregularidades urbanísticas y que haya sido un funcionario el que haya denunciado. Aquí siguen ambos.

Como le da lo mismo que el alcalde de Benferri, Luis Vicente Mateo, se vaya a sentar en el banquillo de los acusados en junio por, supuestamente, aprobarse las dietas y gastos que el interventor no le pasaba. Tampoco le ha importado que la exalcaldesa de Castalla, Maite Gimeno, esté ahora procesada en la Audiencia Provincial por malgastar 120.000 euros en bombillas y productos de limpieza. Nada le afecta a Ximo.

Mientras, nosotros seguimos subiendo la escalera. Ya hemos visto que a los socialistas no les bastan con la investigación o procesamiento de sus cargos para tomar medidas. Pero tampoco cuando hay condenas, y muchas en firme. Es lo que le pasa al alcalde de L’Alfàs, Vicente Arques, que acumula una treintena de fallos por despreciar a la oposición y pasarle los 70.000 euros de su defensa al Ayuntamiento. O la del alcalde de Algorfa, a quien pillaron en un control conduciendo con el triple de alcohol permitido. Los socialistas entienden que ambos son dignos representantes de sus municipios, señal de lo que les importan.

Socialistas y nacionalistas de Compromis quieren acabar con el Partido Popular porque somos la única alternativa de gobierno en ayuntamientos, diputaciones y Generalitat ante las políticas sectarias y radicales que han llevado a cabo. Tenemos equipos, ideas y proyectos mientras otros se lo van pensando.

Lo que no tenemos es miedo, sino el deber de decir que este presidente esconde a sus corruptos, déspotas, ilegítimos e incapaces cargos mientras Compromís mira para otro lado porque, unos sin los otros, no son nadie. No vamos a escuchar más consejos de Puig ni de ningún cargo socialista que ellos mismos no compran.

Y, si no nos hacen caso, volveremos al refranero español, Ximo. Cuando las barbas de tu vecino… Seguro que ya saben el final.

Rafael Candela de la Fuente es coordinador general del Partido Popular Provincia de Alicante

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