Vicente Ordaz - EL FARO

El día con coche Vicente Ordaz

«El día sin coche me toca igual de cerca que el de Acción de Gracias»

Imagen del alcalde Ribó tomada este jueves frente a un autobús de la EMT
Imagen del alcalde Ribó tomada este jueves frente a un autobús de la EMT - MIKEL PONCE
- Actualizado: Guardado en: Valencia

El día sin coche terminó como se esperaba, con atascos de grandes dimensiones, un clásico. Sobre el papel queda bonito, se vende bien, pero luego, su puesta en práctica, ya es otra historia. Si la manera de concienciar al ciudadano para que cada vez utilice menos el vehículo particular y más el transporte público es cortar el centro de la ciudad con sus accesos correspondientes vamos listos. El nivel de cabreo del personal fue de proporciones bíblicas, con razón y motivos. El día sin coche supuso retrasos en la hora de llegada al trabajo o al dejar a los niños en el colegio, problemas para profesionales del reparto y cabreo mayúsculo de los comercios, que para celebrar que les suben el IBI, ayer cumplieron unos de los días con menos ventas, cortesía una vez más, del Ayuntamiento de Valencia. No se dio la necesaria publicidad a los cortes de tráfico, ni la organización del dispositivo fue la que requería un día como el de ayer, así nos fue.

Particularmente me gusta conducir, un problema para la administración en este tiempo. Mientras tanto, pago el impuesto de circulación de mi coche de manera religiosa, la ITV cuando me corresponde y el alquiler de una plaza de garaje en el centro por que vivo fuera de Valencia. La combinación de transporte público desde mi domicilio hasta mi centro de trabajo me obligaría a salir de casa algo así como dos horas antes, cada mañana, con lo que tengo la mala costumbre, muy mal vista en la Concejalía de Movilidad Sostenible, de utilizar mi coche a diario. Presento mis disculpas, pero espero todo el mundo entienda que el día sin coche me toca igual de cerca que el de Acción de Gracias.

Pero el colofón a una jornada como la de ayer vino por la noche. Hasta las 21.00 horas el transporte público era gratuito para apoyar el “día sin coche”. A partir de esa hora se volvía a pagar por el billete, precisamente a la hora en que en Mestalla se jugaba un partido, o lo que el actual Valencia entiende por fútbol, y que congrega de media a 40.000 personas. A esa hora es cuando más habría ayudado al “día sin coche”, que el transporte púbico fuese gratuito . Es lo que tiene pensar más en la fotografía que en el ciudadano...

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