El director de la Agencia Antifraude, Joan Llinares, en una imagen de archivo
El director de la Agencia Antifraude, Joan Llinares, en una imagen de archivo - EFE
Política

La Agencia Antifraude tiene previsto estar en pleno funcionamiento en enero

El organismo espera ofertas de inmobiliarias de un local de entre 400 y 1.000 metros cuadrados en el centro de Valencia

VALENCIAActualizado:

La Agencia de Prevención y Lucha contra el Fraude y la Corrupción va sumando retrasos en sus previsiones por las dificultades con las que se va encontrando a la hora de operar, el poco personal con el que todavía cuenta y la escasa ayuda que, al parecer, tiene desde la Generalitat. Los cálculos en octubre apuntaban a finales de noviembre como la fecha para el traslado a la que sería su sede definitiva, pero los plazos vuelven a ampliarse. Esta vez, si todo sale bien, será enero.

El espacio para trabajar es precisamente uno de tantos dolores de cabeza que quedan por resolver, aunque ya parece encaminado. Algunas de las primeras propuestas pasaban por que se usara un espacio de las Cortes o un edificio adscrito al Parlamento autonómico, pero estas opciones quedaron prácticamente descartadas por la importante intervención que requerían. También se barajó el palacete que en su día albergó los grupos parlamentarios, pero el ofrecimiento no fructificó. Las conversaciones con la Generalitat y con el Ayuntamiento de Valencia tampoco se concretaron.

Por ello, la propia agencia que dirige Joan Llinares decidió no ralentizarlo más y encargarse de la búsqueda de una ubicación, como informó ABC. Así, han redactado un pliego para que concurran inmobiliarias de Valencia que cuenten con oficinas acondicionadas para los trabajos. Con las ofertas encima de la mesa, se seleccionará la mejor a nivel económico y con mejores condiciones.

Condiciones

Para ello, tiene que tratarse de un local, según el pliego, de un mínimo de 400 metros cuadrados y un máximo de mil de superficie construida (excluidos elementos comunes). Deberá estar ubicado preferentemente en el perímetro de Ciutat Vella -no demasiado alejado de las Cortes, a las que la Agencia se encuentra adscrita- y tendrá que contar con licencia de actividad de oficinas. Todo ello con una capacidad suficiente para albergar los puestos de trabajo de un mínimo de 30 trabajadores y de su director, todo ello en un solo edificio.

El próximo 4 de diciembre finaliza el plazo para recabar las ofertas y, en la segunda semana de este mes, el organismo espera haber tomado una decisión para a partir del 1 de enero hacer el traslado a la nueva sede. Será el día 8 cuando se incorpore el personal que falta (hay 20 plazas ya resueltas).

Por ahora, tanto Llinares como las otras seis personas ya incorporadas continúan trabajando en un pequeño despacho de las Cortes. Su objetivo es, por tanto, estar en pleno funcionamiento en el mes de enero ya con nueva ubicación. En el caso de que la Generalitat resolviera posteriormente otra sede, ya decidirían si se cambian o no.