El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, el pasado noviembre en la Audiencia Nacional
El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, el pasado noviembre en la Audiencia Nacional - JAIME GARCÍA

Los independentistas que se achantaron y renegaron de la unilateralidad

El exvicepresidente de la Generalitat o la presidenta del Parlament acataron el artículo 155 ante el magistrado

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Al enfrentarse a la Justicia, los líderes independentistas no han tenido problema en recular y renunciar a la unilateralidad, o incluso acatar la aplicación del artículo 155, utilizado para volver a la legalidad en Cataluña tras el intento rupturista del secesionismo. Este jueves ha sido el líder de la ANC, Jordi Sànchez, quien ha asegurado ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena que la unilateralidad no era el camino para lograr la independencia, renunciando así al camino que ha seguido durante los últimos meses. Pero no ha sido el único.

La primera en cambiar de opinión fue la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, quien en su declaración en el Supremo el pasado 9 de noviembre por delito de rebelión aseguró que la declaración de independencia llevada a cabo en la Cámara de representación el pasado octubre solo tenía «carácter simbólico». Del mismo modo que el resto de miembros de la Mesa que declararon ese día ante el magistrado, Lluis Maria Corominas, Lluis Guinó, Anna Simó y Ramona Barrufet, la presidenta del Parlament aceptó la aplicación del artículo 155 y renunció «a cualquier actuación fuera del marco constitucional».

Con este cambio, Forcadell dio un giro a lo que había sido la estrategia independentista, ya que a la hora de declarar ante la Audiencia Nacional, los exconsejeros catalanes se negaron a responder ante el juez. Sin embargo, más tarde retrocedieron también y acataron el artículo 155.

El propio Oriol Junqueras, exvicepresidente de la Generalitat de Cataluña, no tuvo reparo en asegurar en su escrito para pedir su libertad que se comprometía a perseguir la independencia «por vías estrictamente pacíficas y democráticas» y que aceptaba «la aplicación del artículo 155». Los exconsejeros encarcelados, tanto de ERC como de Junts per Cataluña, no dudaron en utilizar la misma estrategia y renunciar a la unilateralidad para solicitar al magistrado que los dejara en libertad.

«Respetando la Constitución»

El último en recular y moderar su discurso ha sido uno de los principales agitadores del «procés», el presidente de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart. Esta mañana, Cuixart ha declarado ante el juez Pablo Llarena que la independencia de Cataluña solo debe ser perseguida respetando la Constitución y que el único referéndum válido será el que convoque el Gobierno de España.

Cuixart se ha manifestado en contra de cualquier violencia siempre, ha señalado que no es político, ni quiere participar en política, y ha prometido que nunca ha buscado coaccionar al Estado, sino dejar que se manifestara la opinión de la gente. Para Cuixart, los objetivos del independentismo son ahora el acuerdo a través de vías legales, porque de otra forma que no sea de acuerdo a ley y a la Constitución, no será posible avanzar hacia ella.

Aún así, ha considerado que «las diligencias judiciales ante la Consejería de Vicepresidencia fueron un ataque a la democracia». En todo caso, en «ningún momento nadie nos aviso de que cometíamos ilegalidades», ha concluido

En la misma línea, Jordi Sánchez ha reconocido que el referéndum del 1 octubre fue ilegal, y además ha renunciado expresamente a la unilateralidad llegando a afirmar que renunciará a su escaño si se opta por esta vía en el camino hacia la independencia. También ha afirmado que desde febrero de 2015 hubo una hoja de ruta con ANC, Omnium, ERC y Convergencia Democrática de Cataluña.

A los líderes de Òmnium y la ANC le ha seguido el exconsejero de Interior Joaquim Forn. Forn, ante el juez Llarena ha aseverado que siempre ha defendido una forma de actuar pactada con el Estado y acata la Constitución, según fuentes presentes en su declaración, en la que habría negado, no obstante, haber ordenado desde su responsabilidad con los Mossos d'Esquadra poner trabas al cumplimiento de resoluciones judiciales.

Sobre la declaración de independencia, Forn ha recordado que no la votó ni la firmó, y que considera que no tiene valor legal, que siempre ha reconocido la Constitución como norma jurídica suprema del Estado. Su actuación política personal siempre será respetuosa con ella, ha incidido ante el juez, añadiendo que de seguir el «procés» por la vía unilateral él «se bajaría del tren».